El BC de Brasil debe mantener su tasa en 6,5%, pese a la depreciación del real

Por Jorge SVARTZMAN
El presidente del Banco Central de Brasil (BCB), Ilan Goldfajn y el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles (D), el 28 de febrero de 2018 en la sede del BCB en Brasilia

El Banco Central de Brasil (BCB) debe mantener el miércoles su tasa de referencia en 6,5%, por evaluar que la reciente huelga de camioneros y la depreciación del real frente al dólar no han repercutido aún de forma alarmante en la inflación, sostiene la amplia mayoría de los analistas.

"La política monetaria se fija en las expectativas de inflación y en el balance de riesgos y no se usará para controlar la tasa de cambios", advirtió ya a inicios de mes el presidente del BCB, Ilan Goldfajn, tratando de cortar las apuestas a favor de una elevación de la tasa Selic, que se halla en su mínimo histórico desde marzo.

El BCB interrumpió un ciclo de doce recortes consecutivos de la Selic en abril, alegando la extrema "volatilidad" de los mercados y la "frustración" causada por el estancamiento de las medidas de ajuste que considera indispensables para reducir los déficits públicos.

Desde entonces, esos factores se han agravado.

El alza de las tasas en Estados Unidos y la guerra comercial entre Washington y Pekín llevaron a los inversores a buscar destinos más rentables o seguros para sus capitales, en detrimento de los mercados emergentes.

El dólar llegó a negociarse hace dos semanas a casi 4 reales por primera vez en dos años.

El BCB frenó el hundimiento con fuertes intervenciones a través de ventas de dólares a futuro (swaps) y trató de disuadir la especulación recordando que cuenta con un fuerte colchón de reservas de divisas, de unos 380.000 millones de dólares.

La semana pasada las operaciones de swap llegaron a 24.500 millones de dólares y esta semana deberían ser de otros 10.000 millones.

Pero el nerviosismo sigue latente ante la cercanía de las elecciones de octubre, sin ningún candidato partidario de los ajustes entre los favoritos para suceder al presidente Michel Temer.

El BCB se vio obligado a jugar el lunes nuevamente a los bomberos, después que uno de sus funcionarios dijera a la agencia Bloomberg, bajo condición de anonimato, que ese ritmo de intervenciones sería insostenible hasta las elecciones.

"Las informaciones u opiniones atribuidas a miembros de la dirección colegiada del BCB no constituyen un comunicado oficial ni deben ser tomadas como expresiones de esta entidad", indicó el BCB en un comunicado.

El despacho revirtió una tendencia de fortalecimiento del real frente al dólar, que al final de la jornada se negociaba a 3,7410 reales (frente a 3,73 al cierre de los mercados del viernes).

- Menos crecimiento, un poco más de inflación -

La huelga de camioneros que a fines de mayo paralizó durante más de una semana al país redujo las expectativas de crecimiento y aumentó las proyecciones de inflación.

Las previsiones de aumento del PIB en 2018 cayeron de 2,45% hace cinco semanas a 1,76%, de acuerdo con la última encuesta Focus de expectativas de mercado realizada por el BCB. A inicios de año, rondaban el 3%. Algunos analistas discuten del riesgo de una recaída en la recesión, después de la que devastó a la mayor economía latinoamericana en 2015 y 2016.

Las previsiones de inflación aumentaron por su lado de 3,45% antes de la huelga de camioneros a 3,88%. Pero así y todo, el índice se mantiene dentro de la meta del BCB, de 3% con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo.

El BCB debe medir aún la onda expansiva de todos esas sacudidas.

"La inflación sigue bajo control, dentro de la meta del BCB, pero hay una presión mayor sobre los precios, tal vez en un primer momento puntual, generada por la huelga de los camioneros, pero que debe llegar a afectar el índice inflacionario", dijo Marcelo Caparoz, de RC Consultores.