El banco JPMorgan corta lazos con Purdue Pharma por crisis de opiáceos en EEUU

JPMorgan Chase cortó lazos con Purdue Pharma para evitar cualquier daño a la reputación del banco por su participación con el gigante farmacéutico y su supuesto papel en la epidemia de opioides en Estados Unidos

El banco JPMorgan Chase cortó lazos con el gigante farmacéutico Purdue Pharma, acusado de haber favorecido la crisis de adicción a los opiáceos que azota a Estados Unidos, dijo el jueves una fuente cercana al caso.

JPMorgan le informó al fabricante de medicamentos que tendría que encontrar una nueva entidad para llevar a cabo las responsabilidades actuales del banco, que incluyen la gestión de su flujo de caja y facturas.

La decisión se tomó con el fin de evitar cualquier daño a la reputación de JPMorgan por su relación con Purdue, agregó la fuente.

Purdue Pharma se convirtió en una fuerza dominante dentro de la industria farmacéutica, en gran parte debido al exitoso analgésico OxyContin.

Hay cientos de demandas en varios estados contra Purdue y su propietario, la familia Sackler, acusada de impulsar las prescripciones de OxyContin a pesar tener conocimientos de su poder adictivo.

Purdue Pharma no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios de AFP. JPMorgan Chase se negó a hacer comentarios.

Los Sacklers han sido filántropos de alto perfil en instituciones culturales como el museo Tate Modern en Londres y el Guggenheim en Nueva York, pero los museos y galerías recientemente han rechazado sus donaciones debido a la crisis de opiáceos.

El museo más reciente en cortar lazos con la familia Sackler es el Museo Metropolitano del Arte de Nueva York (Met), que anunció a principios de este mes que dejará de aceptar regalos de ellos.

En 2017, 70.000 personas murieron de sobredosis en Estados Unidos, de las cuales dos tercios se han relacionado con el uso de opioides.

Los bancos estadounidenses han empezado últimamente a tomar posiciones sobre temas sociales.

Citigroup, Bank of America y Goldman Sachs tomaron medidas para limitar su exposición a compañías que venden armas de fuego, y el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, fue uno de los líderes de los bancos que firmaron una carta el año pasado denunciando las políticas contra la inmigración del gobierno de Donald Trump.