El australiano que despertó de un coma hablando chino mandarín

A pesar de que mi admirado Oliver Sacks falleció hace ya unos meses estoy convencido de que la historia que os traigo hoy le hubiera fascinado y podría tener un hueco en cualquiera de sus geniales libros de neurociencia.

El caso comienza en 2012 cuando Ben McMahon, un joven australiano que en aquel momento tenía 21 años, sufrió un grave accidente de coche que le dejó en coma durante algo más de una semana. Al despertar, se encontró que tenía muchas dificultades para comunicarse en su propio idioma aunque descubrió sorprendido que podía hablar en chino mandarín con bastante fluidez.

Cuando era niño McMahon había dado algunas clases de chino en la escuela aunque con poco éxito puesto que jamás pudo chapurrear más que algunas palabras y frases sueltas. Tras el accidente y el posterior coma, el australiano veía cómo era capaz de hablar chino mejor que en inglés, su idioma natural.

La historia de McMahon ha vuelto a las portadas de los medios de comunicación porque el joven se ha convertido en una pequeña celebridad gracias a un programa de televisión en chino, una especie de reality show de citas a ciegas, donde incluso ha encontrado una encantadora novia china.

Por supuesto, aparte de la curiosa historia y la creciente popularidad de McMahon en programas de televisión chinos, nuestro interés se centra en el aspecto neurocientífico: ¿Qué ocurre en el cerebro para que pase algo así?… La respuesta más sencilla y honesta es: Aún no lo tenemos muy claro.

En 1848 un estadounidense llamado Phineas Gage sufrió un aparatoso accidente mientras trabajaba en unas obras ferroviarias en el estado de Vermont. Una enorme barra de hierro le atravesó el cráneo causando graves daños en su lóbulo frontal. Milagrosamente, Phineas sobrevivió a aquel accidente pero su personalidad cambió por completo.

Infinidad de investigadores han analizado el caso de Phineas Gage y su historia marca un antes y un después en la historia de la neurociencia. En la actualidad sabemos que ciertas áreas en nuestro encéfalo están íntimamente relacionadas con importantes tareas cognitivas como hablar, reconocer objetos y personas, reaccionar ante determinadas situaciones… Un daño grave en alguna de esas zonas puede acarrear un mal funcionamiento o incluso la pérdida de esas capacidades cognitivas.

En nuestro encéfalo poseemos zonas específicas, como el área de Broca o el área de Wernicke, que tienen un papel fundamental en nuestras capacidades de lenguaje. Una lesión en esas áreas puede afectar al correcto desarrollo de sus funciones. En el caso del joven australiano, al igual que en otros casos similares de afasia y síndromes de idioma extranjero, las conexiones cerebrales encargadas del lenguaje pueden bloquearse, o como en esta ocasión desbloquearse, haciendo que los conocimientos que teníamos de un idioma extranjero despierten y se acentúen.

Por supuesto, la neurociencia actual no tiene aún todas las respuestas y estos casos de afasia bilingüe representan tanto un desafío como una gran oportunidad de ampliar nuestros conocimientos sobre cómo funciona el cerebro.  

Referencias y más información:

Justin Caba “Australian Man Comes Out Of Coma Able To Speak Mandarin Fluently, But Not English” Medical Daily

Adam Aspinal “Aussie car crash coma victim wakes up in hospital speaking fluent chinese” Mirror UK