El análisis de dos abogados penalistas de la sentencia del caso #YoSoyBorja

José María de Pablo es abogado penalista del bufete Mas y Clavet y profesor universitario de Derecho. El pasado martes avisaba desde Twitter de la necesidad de desconfiar, decía, de las noticias que solo dan la versión de una de las partes citando como ejemplo un perfil realizado por El Mundo de Borja, el joven condenado a dos años de prisión por matar a un ladrón, al que en el titular se le apoda como “el altruista”. Pedía ese mismo día el letrado acceso a la sentencia completa para poder leerla y analizarla. Conseguida, llegó el prometido análisis, que coincide con el realizado por su compañera de profesión Beatriz de Vicente en Espejo Público. Y esto es lo que explican dos abogados penalistas sobre la sentencia a Borja.

Dice De Pablo que “la clave está, primero, en los hechos probados”, que pueden leerse en el pantallazo que adjunta y que resume en que “Borja no agredió al ladrón para defender a la víctima, sino para recuperar el bolso”. Analizándolo más en profundidad, añade que en este caso se dan dos hechos distintos entre sí. Por un lado y y primero, ocurre que el condenado “acude a defender a la víctima, que estaba siendo golpeada por el ladrón. Hasta aquí bien”, apunta.

“Después, con la víctima del robo ya fuera de peligro, Borja persigue al ladrón, forcejean, y le da dos puñetazos que son la causa de la muerte”, continúa. En la sentencia se puede leer que “ante la negativa” del ladrón a entregarle el bolso “se produjo un forcejeo en el transcurso del cual el acusado, siendo consciente de las graves consecuencias que podría causar con su acción aunque sin pretender ni consentir la efectiva producción de las mismas, propinó a aquel dos puñetazos”.

Para aclarar ese lenguaje judicial que no siempre es fácil entender al leer una sentencia, De Pablo simplifica argumentando que “la legítima defensa exige, en lo que aquí interesa, dos elementos. Primero, el ‘animus defendendi’. El autor debe actuar para defenderse (a él o a un tercero) de una agresión injusta. Y segundo, la proporcionalidad. La defensa debe ser proporcional a la agresión (por ejemplo, no me puedo defender de una bofetada con dos disparos en la sien)”.

Eso dice la ley. Aplicado al caso de Borja, añade que “no hay una agresión ilegítima que justifique la respuesta de Borja: el ladrón estaba huyendo y ya no estaba agrediendo a nadie”. Para entenderlo mejor plantea otro escenario posible y que habría cambiado la lectura. “Otra cosa es que Borja hubiera golpeado al ladrón para que dejase de golpear a la víctima. Eso sí sería legítima defensa, y la muerte del ladrón pura mala suerte. Pero no fue así. La agresión que ocasiona la muerte se produce después. Cuando la víctima ya estaba fuera de peligro”, aclara.

Ante una posible duda de quien esté leyendo el hilo sobre sino podría ser considerada “una agresión ilegítima contra un bien jurídico -la propiedad- salir corriendo con el bolso ajeno” y justificar así legítima defensa, este abogado penalista determina que no, “porque aquí entra en juego el requisito de la proporcionalidad. El robo del bolso justifica una persecución, incluso un forcejeo que trate de arrebatárselo al ladrón, pero no hay proporcionalidad entre el robo de un bolso y dos puñetazos con resultado de muerte”. Para concluir añade que “la legítima defensa justifica respuestas proporcionales contra agresiones ilegítimas. Pero nada más”.

En ese mismo sentido, pero en una tertulia en el programa Espejo Público, la abogada penalista Beatriz de Vicente también se ha manifestado en el mismo sentido que De Pablos en su hilo considerando que la sentencia es correcta y se ajusta a lo que dice la ley. En su argumentación, la colaboradora del programa de Antena 3, con la que algunos de sus compañeros de plató dejaron claro no estar de acuerdo, explica que si Borja interviene en el momento del robo, para evitarlo, “lo hace perfecto”. Frustra el robo y logra que se frene la agresión que está sufriendo la mujer.

“Su problema es”, añade De Viente, “la persecución que hace con posterioridad”. Además, continua explicado, como ha hecho en Twitter De Pablos, que “el Código Penal establece que no podemos golpear a otro, salvando situaciones en las que sea absolutamente necesario hacerlo para salvaguardar nuestra vida o la de un tercero”. Su argumentación en este sentido se puede ver en este enlace al programa emitido ayer a partir de la hora y 54 minutos.

Ante la opinión encontrada con el periodista Albert Castillón, que no está de acuerdo con la sentencia, De Vicente quiere dejar claro que “desde una perspectiva moral o ética, Borja no es un delincuente. Está viviendo un auténtico drama, porque es chico que, efectivamente, intervino para defender a una mujer que lo estaba pasando fatal y creo que eso es algo que nadie pone en duda, ni siquiera la sentencia, porque entonces habría sido condenado por un homicidio doloso y no por un homicidio imprudente”.

Dicho lo cual, la letrada considera que hay un momento en el que la actuación se le “va de las manos” al joven cuando persigue al ladrón y que, como señala el tribunal, “tendría que haberse dado cuenta de que la recuperación del bolso no valía la vida la vida ese señor por más antecedentes que tuviera”.


El abogado penalista José María de Pablo ha leído y analizado desde el punto de vista del Código Penal la sentencia del caso Borja. (Foto: Captura de Twitter / @chemadepablo)