El Amazonas, los toros, la izquierda y la derecha… los charcos en los que se metió Almeida con los niños

El alcalde de Madrid, José Luís Martínez Almeida, aceptó el reto que le propuso Telemadrid de encerrarse en un aula con 15 alumnos y someterse a sus preguntas y, una vez emitido el resultado, es posible que no vuelva a aceptar algo así. O quizá lo haga, pero calculando mejor la repercusión de sus palabras. Y es que el edil madrileño no ha salido muy bien parado. No se trata solo de que los niños le suspendiesen o no cuando intentó explicarles, de aquella manera, la diferencia entre izquierda y derecha, es que en redes sociales no paran de lloverle las críticas y los palos por sus respuestas en otros ámbitos.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida. EFE/ J.J. Guillén/Archivo

La más comentada de todas sus respuestas ha sido, sin duda, la elección que hizo cuando una niña le preguntó que “si pudieras donar dinero a un sitio, ¿a dónde sería? ¿A la catedral de Notre Dame o a replantar el Amazonas?”. La respuesta parece obvia, ¿no? Al menos para la mayoría del alumnado lo era a tenor de las reacciones que provocó la respuesta del alcalde -atención a la cara de la niña de la primera fila que se ha convertido en símbolo en Twitter-. Sin embargo, el pensamiento lógico de Almeida le llevó a responder de manera categórica que le daría el dinero a Notre Dame.

“¿Pero por qué? Si el Amazonas es el pulmón del mundo, y tiene muchos árboles y muchas plantas”, le respondieron desde los pupitres. Entonces llegó la explicación y con ella un charco del que es imposible salir una vez se está dentro. “Sí, el Amazonas es el pulmón del mundo (…), pero la catedral de Notre Dame es un símbolo de Europa y nosotros vivimos en Europa. Y la verdad, una cosa os digo, de las mejores cosas que nos han pasado a España en los últimos años es haber ingresado hace ya 30 en la Unión Europa y compartir una serie de valores comunes”. Ergo, según el dirigente popular, el dinero se iría a París.

La elección del templo francés destruido por un incendio en lugar de la selva amazónica ha causado sensación en redes sociales, donde infinidad de tuiteros no pueden creerse que en realidad dijese lo que dijo. Hasta la propia Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, no pudo contener su estupor cuando tuvo conocimiento de lo que había ocurrido en el programa Vuelta al cole de Telemadrid. Y como ella, tantos otros.

Otra de las preguntas tocó un tema tan candente como actual: las corridas de toros. Le preguntaron y Almeida, que las definió como “parte de nuestra cultura” explicó que “la suerte que tenemos en España” es que puedes elegir ir o no ir según te guste o no, pero que él sí va porque es aficionado.

Entonces se encontró con la oposición frontal de uno de los niños que desde su pupitre reconoció que a él no le gustan los toros porque le estrenan. Y para argumentar su alegato contra las corridas le preguntó al alcalde: “A que a los toreros no les gustaría que a ellos con una manta roja les toreasen y les matasen, ¿no, verdad? Pues…”. Ante una exposición así, a Almeida no le quedó más remedio que reconocerle a Lucas, el niño en cuestión, que “no razonas mal”.

La explicación de las diferencias entre izquierda y derecha en política también tuvo su enjundia, porque empezó diciendo que los primeros deciden por ti y los segundos ponen todos los medios para que decidas tú qué quieres ser para acabar diciendo que “la derecha quiere que el dinero esté en vuestros bolsillo y la izquierda que suban más los impuestos” y que “nosotros [por la derecha] hablamos de personas y ellos hablan de gente”.

Parece evidente que Almeida suspendió en medio ambiente, derechos de los animales y adoctrinamiento político, además de en dibujo porque, como él mismo reconoció, lo de dibujar no es lo suyo y los monigotes lo demostraron. Eso sí, aprobó en inglés. En el tuit publicado por la cadena autonómica no se ve, pero en el video del programa subido a la web (a partir del minuto 17) se ve como los niños le aplauden por su nivel. Y al final le regalaron una varita mágica por aquello de que en los juzgados le llamaban Harry Potter.