El alpinista suizo Ueli Steck será incinerado junto al Everest

Voluntarios y amigos del alpinista suizo Ueli Steck llevan su cuerpo sin vida a un hospital de Katmandú tras rescatar el cadáver, el 30 de abril de 2017, horas después de su muerte al caer por un barranco frente al Everest

El cuerpo del célebre alpinista suizo Ueli Steck, fallecido accidentalmente el domingo en el macizo montañoso del Everest, será incinerado este jueves en un monasterio budista a la sombra de la más alta cumbre de la Tierra.

Uno de los alpinistas más famosos de su generación y poseedor de varios récords de velocidad, llamado 'La máquina suiza', fue la primera víctima de la temporada del Everest.

El domingo por la mañana, Steck resbaló y cayó por un precipicio de mas de 1.000 metros, durante una escalada al monte Nuptse, frente al Everest.

Los restos del montañero, conocido por el ritmo endiablado de sus ascensiones, fueron llevados en helicóptero desde Katmandú al monasterio de Tengboche, ubicado en una vía que conduce al Everest, constató en el lugar un fotógrafo de la AFP. Su mujer y varios de sus allegados estaban también a bordo.

El cuerpo fue conducido desde el helipuerto al sitio de la incineración, a algunos centenares de metros del monasterio. Monjes ataviados con túnicas color burdeos se sumaron a la familia, y ofrecieron sus oraciones y su música.

Se prevé que varios alpinistas bajen de las laderas del Everest para asistir a la ceremonia, según Nimesh Karki, de la empresa Seven Summits, que ayudó a Steck en su expedición.

El suizo de 40 años tenía previsto ascender el Everest por el terrible flanco oeste --una vía especialmente mortífera e intentada pocas veces-- antes de proseguir hacia la cumbre satélite del Lhotse, todo ello sin botella de oxígeno, lo que habría constituido una hazaña inédita.

Carpintero de profesión, Steck nació el 4 de octubre de 1976 en Langnau im Emmental, al este de Berna, en una familia muy vinculada al deporte. A los 12 años se apuntó al club alpinista suizo, donde empezó su fascinación por "el contacto con la naturaleza y los acantilados".

Cuando alcanzó la edad adulta, el suizo puso los cimientos de sus futuros récords ascendiendo la cara norte del Eiger (3.970 metros).

"Desde entonces comencé a practicar sistemáticamente el alpinismo en mi tiempo libre. Pero nunca pensé en convertirme en profesional un día", explicó en 2015 el prodigio suizo en una entrevista con la AFP.

"No busco que se hable de mis récords, es mi placer personal lo que guía mis pasos", añadió.

Al usar Yahoo aceptas que Yahoo y sus socios puedan utilizar cookies para personalización y otros fines