El adolescente que atentó (con balas de fogueo) contra la reina Isabel II

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El Trooping the Colour es un tradicional desfile que se realiza anualmente en Londres desde 1748 y al que asisten cientos de miles de británicos y la flor y nata de la vida social, aristocrática, militar y política del Reino Unido, siendo presidida la ceremonia por el monarca de turno (desde 1955 por la reina Isabel II) que toma parte del mismo abriendo la marcha.

En la ceremonia correspondiente a 1981, celebrada el 13 de junio, se vivió un suceso que podría haberse convertido en una auténtica tragedia: el intento de regicidio por parte de un adolescente de 17 años que disparó seis balas de fogueo en el momento en el que Isabel II desfilaba frente a él a lomos de su caballo.

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El autor de los disparos fue Marcus Simon Sarjeant, un joven desempleado que había intentado ingresar en varios cuerpos militares, pero tras ser admitido siempre los abandonaba tras no poder adaptarse bien (estuvo tres meses de instrucción en el Cuerpo de los Reales Marines y tan solo aguantó dos días en el ejército), además de echar solicitudes en los cuerpos de policía y bomberos.

Lo curioso del asunto es que previamente al acto que iba a cometer, Marcus había enviado varias cartas a algunos periódicos en los que informaba que alguien querría atentar contra la reina durante el desfile. También escribió a la propia Isabel II alertándola del posible regicidio (evidentemente no decía que sería él el autor) con el fin de que no desfilara en el Trooping the Colour, pero la carta no llegó al Palacio de Buckingham hasta varios días después de los sucesos.

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En realidad lo que el joven Marcus pretendía era alcanzar notoriedad mundial y hacerse famoso. Había observado que durante el último año varios habían sido los casos de atentados (a Ronald Reagan, el papa Juan Pablo II y John Lennon) y cómo sus autores salieron en toda la prensa mundial. Eso es lo que él quería: ser el adolescente más famoso del planeta y así lo había dejado escrito en una nota que la policía pudo encontrar cuando registró su habitación en casa de sus padres.

Pero Marcus Simon Sarjeant no pretendía hacer ningún daño a la reina, tan solo quería notoriedad. Por tal motivo haría el amago de atentado con balas de fogueo utilizando un arma de su padre (algunas fuentes indican que posteriormente se le encontró una grabación o una nota en la que decía que le hubiera gustado usar balas de verdad, pero esto no está demostrado de que fuese así).

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Con lo que no contaba el muchacho era con el hecho de que el caballo que montaba Isabel II pudiera desbocarse asustado por el ruido de las detonaciones de los disparos y la reina pudiese acabar en el suelo mal herida (e incluso muerta, por culpa de una mala caída).

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Por fortuna para la monarca esto no sucedió. Tenía una gran experiencia como jinete y llevaba doce años montando ese mismo caballo, por lo que lo conocía perfectamente y motivo por el que supo controlarlo y calmarlo cuando hizo el amago de desbocarse tras oír los seis disparos.

Inmediatamente el joven fue reducido por la policía e incluso sufrió un intento de linchamiento por parte de un numeroso grupo de ciudadanos que allí se encontraban como espectadores que gritaban su deseo de darle una paliza.

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En los siguientes meses hubo una gran controversia en la prensa británica sobre si realmente lo que había hecho Marcus se podía calificar como atentado, intento de regicidio o un simple acto de vandalismo por parte de un joven desequilibrado que buscaba notoriedad sin causar realmente daño alguno. Expertos en psiquiatría y derecho discutían en los platós de televisión dando sus diferentes puntos de vista sobre cuál debía ser el trato que recibiese el muchacho durante le juicio, habiendo incluso quien proponía que se le aplicara las leyes antiterroristas y, excepcionalmente, condenarlo a muerte. El fervor patriótico hacia la monarquía británica de algunos de esos contertulios dio lugar a situaciones realmente rocambolescas durante algunos debates televisados.

Las autoridades británicas decidieron que se debía juzgar al joven Marcus Simon Sarjeant en base a la antigua ley de traición de 1842, por la que se le imputaba los cargos de intento de crear angustia a la reina y los perjuicios que le ocasionaron a su Graciosa Majestad. El juicio se llevó a cabo en septiembre de ese mismo año.

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Finalmente el tribunal lo condenó a cinco años de reclusión en la prisión Grendon de Buckinghamshire, un centro psiquiátrico en el que pasó encerrado tres años, saliendo en libertad en 1984 a la edad de 20 años. Sus padres le consiguieron una nueva identidad y según parece ser se marchó a vivir fuera del Reino Unido.

Aquel desfile del Trooping the Colour, como es tradicional hacerlo cada año, fue retransmitido en directo por televisión a través de la BBC para todos los país pertenecientes a la Commonwealth, pero los derechos de propiedad de la cadena de televisión hacen que no puedan haber vídeos disponibles colgados en la red con imágenes del atentado. De tanto en tanto algún usuario las sube a algún canal de internet, pero en cuestión de días son retiradas. A continuación incrusto un vídeo con la escena subido el pasado mes de abril a Dailymotion (ignoro cuánto tiempo estará disponible).

Fuentes de consulta e imágenes: Georg P. Uebel (mainbaghihoon) / Alberto Botella (Flickr) / news.bbc.co.uk / twimovies / Hemeroteca La Vanguardia / Hemeroteca ABC

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