Luis Enrique, optimismo en la adversidad

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Las Rozas (Madrid), 10 jun (EFE).- La vida llevó al límite del sufrimiento a Luis Enrique Martínez con la situación antinatural que ningún padre desea vivir. El fútbol quedó de lado. El cargo de seleccionador también, mientras se reconstruía desde el dolor más profundo. En su regreso, cualquier situación que viva, como el caos provocado por el coronavirus a puertas de la Eurocopa, es "juego de niños" para él.

Luis Enrique recuperó su identidad más auténtica ante los medios, saliendo al paso de los debates suscitados en la preparación de la Eurocopa. Acompañada por una parte humana desde la que analiza todo desde un prisma repleto de optimismo ante la adversidad.

"Esto es un juego de niños comparado con algunas cosas que he tenido que vivir", reconoció reflejando el dolor en el rostro por el recuerdo de aquellos momentos.

El optimismo marcó su salida a escena en un momento de incertidumbre, a pesar de las últimas noticias que rebajan la tensión por los resultados negativos de test que frenaron el temor de un brote de coronavirus en la burbuja. La situación demandaba que alguien hablase para contar lo que están viviendo dentro. Nadie mejor que el seleccionador para, de paso, intentar enganchar al país, con mensajes repletos de optimismo, a una Eurocopa que de momento no ilusiona como las pasadas.

Defendió Luis Enrique el cumplimiento a rajatabla de todos los protocolos, "incluso los más estrictos", y no achacó nada a la forma en la que el virus se coló en la burbuja. Ni un reproche para Sergio Busquets que sabía que un familiar, con el que había tenido contacto estrecho en la semana de vacaciones, se había contagiado. Al revés, se le esperará el tiempo que haga falta. Es el capitán y podrá ayudar en el transcurso del torneo.

EL LUIS ENRIQUE MÁS PURO: "HUBIERA CONVOCADO 23"

A la hora de encarar los debates que han hecho que de fútbol no se haya hablado una palabra, volvió el Luis Enrique más puro. Es el único seleccionador que pudiendo cubrirse las espaldas con la ampliación de UEFA de la lista a 26 jugadores, citó a 24. La decisión le pudo pasar factura en caso de que hubiese habido más casos de coronavirus, ya no podía alcanzar el número y solo sustituir al jugador contagiado.

"Ahora mismo hubiera convocado a 23 en lugar de 24", soltó ante la sorpresa de todos. "La organización mundial de salud y cualquier médico sabe que un virus es más fácil que se contagie cuantas más personas haya". Tenía su argumento listo para zanjar la crítica.

De la misma manera 'toreó' el debate instalado en la sociedad por la vacunación. Apunta como privilegiados a futbolistas que van a representar al país, por recibir las vacunas para jugar inmunizados la Eurocopa. "La indiferencia es una de las mejores armas", respondió a la diputada que señaló a los jugadores como "once hombres que dan golpecitos a una pelota".

Nada cambiaría el rumbo de la comparecencia. El objetivo de Luis Enrique fue trasladar positivismo desde la preparación más extraña de un gran torneo en la historia de la selección. "Lo que generan entrenando los jugadores es un espectáculo. Hay actitud y compromiso. Se respira un ambiente que pocas veces he podido ver".

Llegó a confesar para resaltar el compañerismo que se respira en la Ciudad del Fútbol que desde el Barcelona B, en diez años que han pasado, no ha dirigido nunca en un ambiente tan positivo. Entre medias aparecen vestuarios como el del Roma, Celta y Barça.

"Lo que de verdad me hace pensar es la intensidad que se produce en cada entrenamiento. Al ver competir a este nivel de jugadores a esa intensidad y como repiten comportamientos, como entrenador solo puedo decir chapó", elogió.

Desde ese análisis repleto de pasión futbolística, nada de lo acontecido rebaja las opciones de España en la Eurocopa. Para Luis Enrique siguen estando en un grupo capacitado para ganar. "No somos los favoritos, lo es el campeón (Portugal), pero estamos entre los seis favoritos sin ninguna duda y estamos encantados".

Para ello, para iniciar el torneo e ir ganando confianza, "la cabeza es vital", olvidar la pesadilla vivida y soñar en grande. La lección humana del seleccionador a cuatro días del estreno, llegó al corazón de todos sus jugadores. Optimismo ante la adversidad. La fórmula Luis Enrique.

Roberto Morales

(c) Agencia EFE

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