El ejército etíope mata a 42 hombres armados sospechosos de participar en matanza

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Soldados del Quinto Batallón del Comando Norte del Ejército de Etiopía descansan el 25 de noviembre de 2020 en Dansha, al noroeste del país

El ejército etíope mató a 42 hombres armados acusados de haber participado en la matanza de un centenar de personas el miércoles en la región de Benishangul-Gumuz, fronteriza con Sudán, que el primer ministro calificó de "tragedia", anunciaron el jueves las autoridades regionales.

El ejército federal etíope "mató a 42 miembros de las fuerzas opuestas a la paz que atacaron a civiles ayer [miércoles] en la localidad de Bekuji Kebele" e incautó "armas de fuego y flechas", indica el gobierno regional de Benishangul-Gumuz en un comunicado, sin precisar quiénes son esas "fuerzas opuestas a la paz".

Según la Comisión de Derechos Humanos de Etiopía, un organismo público pero independiente, un grupo armado atacó el miércoles al amanecer a los habitantes de Bekuji Kebele, en la zona administrativa de Metekel, matando a "más de 100 personas", causando decenas de heridos, destruyendo viviendas e incendiando las cosechas.

Se trata del último de una serie de mortíferos ataques en los últimos meses en la zona de Metekel, donde viven habitantes de las etnias oromo, amhara --las dos más numerosas del país-- y shinasha. Según dirigentes de la oposición, estos ataques son perpetrados por miembros de la etnia gumuz y motivados por factores étnicos.

El primer ministro, Ahmed Abiy, atribuyó en octubre esta violencia a combatientes llegados del estado vecino sudanés del Nilo Azul, donde son "armados y entrenados", y exhortó a Jartum a solucionar el problema.

Abiy calificó el jueves la matanza de "tragedia", y afirmó que esta tenía como objetivo "dispersar la gran fuerza" enviada desde el 4 de noviembre contra las autoridades de la región secesionista del Tigre (norte). Un conflicto que, a priori, no tiene relación con la violencia en Benishangul-Gumuz.

La comisión de derechos humanos indicó que el ataque del miércoles, que duró ocho horas según ella, fue lanzado al día siguiente de la salida "de contingentes del ejército federal previamente posicionados en los alrededores".

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