El Ejército etíope acusa al director de la OMS de apoyar a los rebeldes de Tigray

Agencia EFE
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Adís Abeba, 19 nov (EFE).- El Ejército de Etiopía acusó al director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, de apoyar al Frente de Liberación de Tigray (TPLF), que gobierna en esa región norteña y contra el que el Gobierno de Adís Abeba libra una guerra desde hace ocho días.

"Ha estado presionando a nuestros países vecinos para que condenen la guerra (al TPLF) y les ha estado ayudando a conseguir armas", afirmó el jefe del Estado Mayor del Ejército, teniente general Berhanu Jula, en una declaración emitida hoy por la televisión estatal, sobre Tedros, que es tigriña.

"Él es miembro del comité central de TPLF. ¿Qué se puede esperar de él? No esperamos que se ponga del lado del pueblo etíope y les condene (al TPLF)", aseveró Berhanu en una rueda de prensa ayer con medios estatales, pero cuyas imágenes se divulgaron este jueves.

"Depende del Gobierno apartarlo de la OMS, no del Ejército", agregó el teniente general, sin aportar pruebas que sustenten la acusación.

El secretario de Estado etíope de Asuntos Exteriores Redwan Hussien incidió hoy en esas mismas recriminaciones, durante una rueda de prensa en Adís Abeba.

"Estamos decepcionados con él (el jefe de la OMS) porque debería haberse comunicado primero con nosotros, antes de optar por movilizar presión diplomática sobre nosotros", señaló Redwan, que tampoco aportó evidencias sobre esas alegaciones.

En una rueda de prensa telemática, la directora regional de la OMS para África, Matshidiso Moeti, fue preguntada hoy por ese asunto y respondió: "Conozco a Tedros. Es alguien que promueve con pasión la salud global, que promueve la buena salud de la gente y que promueve la paz".

"Eso es lo que conozco de Tedros como persona, como colega, alguien al que conozco desde hace unos cuantos años", agregó Moeti.

El director general de la OMS, el tigriña de más alto perfil en el extranjero, ejerció como ministro etíope de Salud entre 2005 y 2012 en un gobierno dirigido por el entonces primer ministro, Meles Zenawi, y dominado por el TPLF.

Durante casi tres décadas, el TPLF lideró la coalición étnica que conformaba el gobernante Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRDF) hasta la llegada al poder en 2018 del actual primer ministro, Abiy Ahmed, un joven político que tiene hoy 44 años, de origen ahmárico y oromo.

Abiy forzó la dimisión de muchos altos cargos tigriñas y comenzó un intento de extirpar el etnicismo de la política reformando el EPRDF en el Partido de la Prosperidad (PP), del que se desvinculó el TPLF.

Ahmed advirtió este martes de una ofensiva "final" contra Tigray, tras vencer el ultimátum que dio la semana pasada para rendirse al TPLF, contra el que ordenó una ofensiva militar el pasado día 4 tras acusarle de atacar una base del Ejército etíope en la región.

Tigray permanece aislada y con las telecomunicaciones cortadas desde el inicio de esta guerra, por lo que resulta difícil la verificación independiente de información sobre el conflicto, que ha causado, hasta la fecha, cientos de muertos y ha empujado a más de 34.000 etíopes a huir al vecino Sudán.

El contencioso entre Tigray, región fronteriza con Eritrea y Sudán, y el Gobierno federal venía agravándose desde hace meses, con el retraso indefinido de las elecciones generales que se debían celebrar el pasado agosto en Etiopía como punto de inflexión.

Tras la demora de las elecciones por la covid-19, el TPLF celebró el pasado septiembre sus propios comicios parlamentarios, que el Gobierno central tachó de ilegales, de ahí que ahora busque restablecer en Tigray el "orden constitucional".

Además, desde el 5 de octubre, fecha en la que teóricamente vencía el mandato de Abiy, el gobierno de Tigray no reconoce autoridad alguna del Ejecutivo federal.

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