Cómo es posible que no nos demos cuenta de la tragedia de Egan Bernal

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LAGOS DE COVADONGA, SPAIN - SEPTEMBER 01: Egan Arley Bernal Gomez of Colombia and Team INEOS Grenadiers White Best Young Rider Jersey competes in the mist while fans cheer during the 76th Tour of Spain 2021, Stage 17 a 185,5km stage from Unquera to Lagos de Covadonga 1.085m / @lavuelta / #LaVuelta21 / on September 01, 2021 in Lagos de Covadonga, Spain. (Photo by Tim de Waele/Getty Images)
Photo by Tim de Waele/Getty Images

Que estamos viviendo una edad de oro en el mundo del ciclismo no lo discute nadie. Cada carrera se llena de nombres atractivos que no solo van a disputar el triunfo sino a dar espectáculo. Tal vez esa sea la razón por la cual haya pasado relativamente desapercibida la noticia del accidente de Egan Bernal en Colombia y sus posibles consecuencias. No digo que no se haya hablado de ello, pero tengo dudas de que la gente haya captado la importancia para el deporte mundial de una tragedia de este tipo.

Y es que Egan Bernal es un campeonísimo con todas las letras. La estrella del Ineos, el equipo económicamente más poderoso del mundo. Un chico que acaba de cumplir los 25 años y que ya ha ganado un Tour, un Giro y ha sido el corredor más combativo de la pasada Vuelta a España. Bernal es un elegido. Siempre lo ha sido. Desde que arrasara en el Tour del Porvenir de 2017 hasta los citados ataques suicidas rumbo a Lagos de Covagonda, aquel mano a mano histórico con Primoz Roglic en el que decidió arriesgarlo todo en busca de una gloria esquiva.

Bernal sufrió un accidente de tráfico el pasado lunes y lo primero que se dijo fue que "no era nada grave". Lo siguiente fue que estaba hospitalizado y a partir de ahí se han sucedido los partes médicos alarmantes. Su vida no corre peligro, pero está en la UCI, ha sufrido tres operaciones quirúrgicas y da la sensación de no tener ni un hueso en su sitio. Es normal que nos preocupemos por su futuro como ciclista porque ahora mismo es lo que está en juego después de su salud. Nadie va a poder garantizar que Bernal vuelva a correr ni que vuelva a ser el que fue.

No es una noticia cualquiera. Es una noticia terrible, para abrir periódicos deportivos y exigir un tratamiento serio y profuso. Bernal es el mejor ciclista que ha dado un país con la enorme tradición de Colombia. Eso, a los 25 años recién cumplidos. Es valiente, es distinto, es capaz de atacar y de poner en problemas a sus rivales mientras que, a la vez, se maneja a la perfección en el llano y responde a las mil maravillas en la contrarreloj. De no estar Tadej Pogacar de por medio, hablaríamos del hombre llamado a ser el gran dominador del ciclismo mundial en los próximos años.

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Perder a Bernal, perderle aunque sea un año, que parece el escenario más optimista, supone perderse una rivalidad histórica. Aunque Roglic es un corredor descomunal, resulta imposible obviar que ya tiene 32 años. Todo en él es presente, es instante. Bernal (25), Pogacar (23) y Evenepoel (22) formaban un tridente del que disfrutar durante años y años. Solo entre el colombiano y el esloveno suman tres Tours. Del belga, cabe esperar que esta sea su gran temporada... después de la horrible caída en el Giro de Lombardía 2020 en la que casi se mata al caer por un puente.

Choca la relevancia que tuvo aquello -lógico, en parte, teniendo en cuenta que se retransmitió en directo- y la poca que está teniendo la de Bernal. Puede que lo que pase lejos tienda a no preocuparnos tanto. Bernal es un hombre que está compitiendo por la Strade Bianche en marzo y por la Vuelta en septiembre. Muchos ponen un asterisco junto a su victoria en el Tour de 2019 por la famosa etapa suspendida diecinueve kilómetros antes de llegar a Tignes. Aquel duelo con Alaphilippe que quedó partido en dos y que el colombiano terminó de sentenciar al día siguiente.

Ahora bien, ese asterisco habría que habérselo puesto al francés de haber ganado. Bernal fue el mejor en las montañas y ganó con justicia la ronda gala. Tras un 2020 para olvidar por sus lesiones, en 2021 se recuperó ganando el Giro con 24 años. Su precocidad sería un escándalo de no ser porque Pogacar -dos años más joven- va rompiendo todo tipo de récords a su paso. Pensar que un Bernal al setenta por cien es capaz de ganar en Italia y exhibirse en España es pensar en un futuro esplendoroso para el colombiano. Un futuro que bajo ningún concepto puede ser hurtado.

Sus duelos con Pogacar están llamados a protagonizar los próximos cinco, seis, siete Tours... Es difícil buscar equivalentes, pero imaginemos que en 2006 o 2007, Rafa Nadal, el único capaz de buscarle por entonces las cosquillas a Roger Federer hubiera tenido un accidente similar. Habría sido una tragedia para su deporte y nos habría privado de años y años de alta competitividad. Esperemos que eso no pase con Bernal. Los aficionados de verdad, desde luego, estamos consternados. Nos pasó con Froome en 2019, cuando preparaba el asalto a su quinto Tour y nos pasó, ya digo, con Evenepoel, que salvó la vida de milagro por el norte de Italia. La noticia de Bernal es dura, de las que te hacen sentir un escalofrío por la espalda. Esperemos que todo acabe bien y pronto.

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