En EEUU, surgen proyectos para recordar a víctimas negras de linchamientos

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Hace más de 120 años, un hombre negro fue acusado de violar a una mujer blanca en la ciudad de Decatur, Illinois, pero antes de que se pudiera juzgar a Samuel Bush, una turba furiosa lo sacó a la fuerza de una cárcel local, lo golpeó y lo colgó de un poste de teléfono.

Ahora, se está realizando un esfuerzo para rememorar ese brutal linchamiento, y otros miles como ese.

"Aprendemos de los errores del pasado para que ello no vuelva a suceder", dice Rich Hansen, un maestro de historia de secundaria que está haciendo campaña para dedicar un monumento a Bush en esa ciudad del medio oeste estadounidense.

"Si nosotros, como nación, vamos a superar esta división racial, primero debemos ser educados sobre lo que sucedió y comprender por qué sucedió", explica a AFP.

Un año después de que el asesinato de George Floyd desencadenara una ola nacional de protestas masivas contra el racismo, activistas están organizando una campaña para honrar la memoria de varios miles de negros que fueron linchados en todo el país desde el final de la Guerra Civil de Estados Unidos hasta el final de Segunda Guerra Mundial.

Pero a medida que Estados Unidos arroja más luz sobre su pasado racista y esclavista, estas campañas se enfrentan a obstáculos.

- "Un tiempo horrible en nuestro pasado" -

La Iniciativa para la Justicia Igualitaria (Equal Justice Initiative), un grupo con sede en Montgomery, Alabama, ha documentado más de 4.400 víctimas de linchamientos en todo el país entre 1877 y 1950. En 2018, inauguró el Monumento Nacional para la Paz y la Justicia, donde los nombres de 800 víctimas están grabadas en columnas de acero.

Los linchamientos eran con frecuencia no solo espectáculos públicos sino también multitudinarios acontecimientos festivos, inmortalizados en fotografías que se vendían luego como cartas postales.

La Iniciativa también colabora con las comunidades locales para recolectar tierra en los sitios de linchamiento para exhibirla en frascos de vidrio con los nombres de las víctimas, y para erigir placas narrativas en lugares públicos de todo el país donde ocurrieron los linchamientos.

"Esta fue una época horrible en nuestro pasado, pero tenemos que mirarla y aprender de ella para que nunca vuelva a suceder", dice Melissa Thiel, una historiadora que está haciendo campaña para erigir un monumento en conmemoración de otro linchamiento brutal que tuvo lugar en Sherman, Texas.

En 1930, un jornalero negro llamado George Hughes fue linchado tras ser acusado de agredir a la esposa de su jefe blanco cuando intentaba cobrar 6 dólares en pago por su trabajo. Luego, los negocios de negros fueron quemados hasta los cimientos.

Sin embargo, el proyecto ha encontrado resistencia de la municipalidad que, según Thiel, no quiere revivir una tragedia pasada en esa ciudad donde un imponente monumento de piedra a la Confederación esclavista se encuentra junto al Palacio de Justicia.

Pero la historiadora no se inmuta: "¿Hablamos de la Segunda Guerra Mundial? ¿Hablamos del Holocausto? ¿Hablamos del 11 de septiembre? Estas historias son muy difíciles y trágicas, pero está bien hablar de ellas", consideró.

- "Un miedo innato" -

A veces, la resistencia puede tomar una forma más violenta, como en Kansas City, Misuri, un estado que como Texas integró la Confederación.

En junio de 2020, en el apogeo de las protestas de Black Lives Matters el año pasado, alguien arrancó un monumento erigido dos años antes en memoria de Levi Harrington, un hombre negro linchado en 1882 tras ser acusado falsamente de disparar contra un policía.

La placa fue recuperada más tarde y colocada fuera de un museo de historia afroestadounidense en Kansas City.

"Es debido a un temor innato de [los estadounidenses blancos] de que de alguna manera la identidad propia que construyeron como el poder del país ya no sea la verdad", afirma la directora ejecutiva del museo, Carmaletta Williams. "Se ha reconocido en todas partes que los hombres blancos y el privilegio de los blancos ya no te dan un lugar especial en este país, así que luchan".

Pero los linchamientos no solo se limitaron a los estados confederados. En Duluth, Minnesota, tan al norte como se puede llegar en Estados Unidos, un monumento está dedicado a tres hombres negros linchados en 1920.

Avi Viswanathan, director de inclusión y participación comunitaria en la Sociedad Histórica de Minnesota con sede en St. Paul, afirma que el hecho de que el monumento se encuentra en un estado del norte que luchó contra la Confederación en la Guerra Civil, y también donde Floyd, un negro desarmado, fue asesinado por un oficial de policía blanco el año pasado, es un recordatorio del trabajo constante que hay que hacer.

"No queremos aislarnos de las historias del pasado porque pueden repetirse. Y como vimos con George Floyd, el racismo y la violencia sistemáticos contra [los negros] todavía están presentes", dijo Viswanathan.

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