EEUU podría cooperar con la OMS a pesar de polémica sobre coronavirus, dice Pompeo

El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, se mostró abierto el jueves a la participación de su país en los esfuerzos de la Organización Mundial de la Salud contra la poliomielitis y otras enfermedades, a pesar de congelar sus fondos por accionar ante la pandemia del nuevo coronavirus.

El 14 de abril, el presidente estadounidense Donald Trump dijo que cortaría el dinero que Estados Unidos destina al organismo de la ONU, al que acusó de actuar demasiado tarde en la pandemia del SARS-CoV-2 y de aceptar sin cuestionamientos la versión de China, país en el que se detectó por primera vez el virus.

En dos entrevistas este jueves, Pompeo dijo que la administración Trump reconoce que la OMS trabaja en una amplia gama de temas.

"Estamos tratando de descubrir ¿hay partes que todavía tienen sentido? Se ha hecho un buen trabajo en algunos lugares sobre la poliomielitis y similares", dijo Pompeo al ser entrevistado por el presentador de radio conservador Chris Stigall.

"Veamos si hay una parte de esto en la que debamos seguir participando porque está haciendo un buen trabajo con la polio o lo que sea", soltó Pompeo durante otra entrevista con el presentador Jack Heath.

Estados Unidos ha sido el principal donante de la OMS contribuyendo con más de 400 millones de dólares al año.

Incluso antes de los recortes de Trump a la OMS, trabajadores de la salud alertaron que la pandemia de coronavirus hará retroceder los esfuerzos para frenar otras enfermedades.

Michel Zaffran, líder del programa de la OMS para erradicar la poliomielitis, dijo a la AFP el mes pasado que la enfermedad podría avanzar nuevamente, ante la suspensión de la vacunación en medio de la pandemia.

La versión más grave de la enfermedad solo permanece vigente en Pakistán y Afganistán.

Los críticos dicen que Trump destaca los errores de la OMS para desviar la culpa del manejo de su administración ante la COVID-19, que ha matado a casi 75.000 personas en Estados Unidos, la cifra más alta de muertes por país.