Ecologistas piden democratizar energía y frenar ganadería industrial en 2022

·4 min de lectura

Madrid, 3 ene (EFE).- Más moratorias a la ganadería industrial, la democratización del sistema energético o el desarrollo de los nuevos planes de restauración de ecosistemas y recuperación de especies serán algunas de las prioridades de las organizaciones ecologistas en 2022.

Así lo ha reflejado el llamado “5G ecologista” -las cinco mayores asociaciones conservacionistas en España: Greenpeace, WWF, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y Amigos de la Tierra- en sus balances de 2021, donde han subrayado los grandes hitos para el medio ambiente del año pasado y han incluido una suerte de “lista de deseos” para el 2022.

Entre las múltiples propuestas que los ambientalistas han recogido en sus resúmenes figuran medidas como que se supriman los vuelos que puedan realizarse en tren en un tiempo inferior a dos horas y media, así como que se firme un Tratado Global por los Océanos o que se logre una moratoria estatal -o varias a nivel regional- a la ganadería industrial.

Este tipo de ganadería "sigue avanzando de forma desmesurada y descontrolada” en España, denuncia Greenpeace, que recuerda en su web que entre 2015 y 2020 el número de animales aumentó un 6,5 % en el sector vacuno, un 21,5 % en el porcino y un 34 % en las aves de corral, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

"La proliferación de macrogranjas en los últimos años ha sido descabellada", juzga la coordinadora de Amigos de la Tierra Blanca Ruibal, quien insta a otras comunidades a seguir el ejemplo de Castilla-La Mancha, que a principios de diciembre aprobó una moratoria contra la ganadería intensiva.

HITOS DE 2021; RETOS DE 2022

Los ambientalistas han celebrado en retrospectiva algunas “victorias” del 2021, como la entrada en vigor, el pasado mes de mayo, de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, “una reivindicación histórica del movimiento ecologista”, apunta la coordinadora de Amigos de la Tierra en España, Blanca Ruibal.

Ruibal admite que la ley -acogida con bastantes críticas por parte del movimiento climático- "no es todo lo ambiciosa que debería ser", pues fija un objetivo de reducción de emisiones del 23 % en 2030 respecto a 1990 mientras que los ecologistas piden un 55 %, pero valora que haya "por fin" un instrumento legal con el que frenar el calentamiento.

Así lo han destacado también el resto de organizaciones consultadas, que señalan que gracias a esta nueva norma "mejorable" se ha puesto fin a las exploraciones de hidrocarburos en el país, y se ha abortado la controvertida mina de uranio desde hace una década proyectada en Retortillo (Salamanca) por la compañía australiana Berkeley.

DEMOCRATIZACIÓN DEL SISTEMA ENERGÉTICO

Desde WWF, su director de conservación, Enrique Segovia, considera positivo el "despliegue masivo" de tecnologías de energía limpia en 2021, pero incluye entre los retos de 2022 la necesidad de asegurar que ese aumento de capacidad renovable sea compatible con la biodiversidad, "fomentando mucho más el autoconsumo y la generación distribuida".

También desde Amigos de la Tierra, Blanca Ruibal cita la democratización del sistema energético entre las prioridades de 2022 y pide regular la producción colectiva de energía -las comunidades energéticas-, ámbito donde aún "está todo por hacer" pero considera que es "fundamental" en un contexto de precios "disparados" de la energía.

Por su parte, SEO/BirdLife, que en 2021 publicó un "Decálogo para una transición energética coherente con la transición ecológica" con el que combatir la crisis climática sin dañar a las poblaciones de aves y de otras especies, asevera que "no basta un simple trasvase de fuentes energéticas fósiles a renovables" sino que hace falta "un cambio de modelo social, territorial y económico profundo".

BIODIVERSIDAD

Enrique Segovia resalta entre los frentes del nuevo año las políticas de biodiversidad destinadas a garantizar la protección del lobo, regulada en 2021 después de décadas de lucha ecologista, así como la restauración del Mar Menor o la recuperación del tiburón marrajo, que ya no se puede desembarcar ni comercializar en la Unión Europea.

Además, en noviembre la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) adoptó un plan de recuperación para esta especie, marcando un hito, pues es la primera vez que un tiburón cuenta con este tipo de programa, explica este experto, que seguirá de cerca el desarrollo de dicho plan a lo largo de 2022.

La Ley de Pesca en trámite, sobre cuyo texto Ecologistas en Acción alega haber presionado a nivel internacional "poniendo el objetivo principal en la prohibición de los descartes", será otro asunto que mantendrá ocupados a las organizaciones, que se centrarán en avanzar hacia un modelo de "co-gestión" más descentralizado e inclusivo con el sector pesquero, las oenegés ambientalistas y otros actores.

(c) Agencia EFE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente