La dueña de este gato explica la historia más surrealista (y viral) del día

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Tuit de @patatilla contando la historia de su gato (Photo: TWITTER: @patatilla)
Tuit de @patatilla contando la historia de su gato (Photo: TWITTER: @patatilla)

Tuit de @patatilla contando la historia de su gato (Photo: TWITTER: @patatilla)

Beesly solo tiene dos años y es el más granujilla de la casa de Ana, su dueña, más conocida en Twitter como @patatiIla. Este joven gato es un pieza, aunque, por suerte, sus “fechorías” suelen acabar en divertidas anécdotas, como la de esta madrugada.

Su historia es tan surrealista que ha conseguido hacerse viral en Twitter, acumulando en solo 12 horas más de 200.000 ‘me gusta’, casi 17.000 retuits y una multitud de comentarios de usuarios cautivados por la situación.

La familia de Ana, que vive en Madrid, llevaba meses esperando a que los obreros taparan un agujero que tenía en el cuarto de baño, en la zona de la bañera, fruto del arreglo de una gotera.

Durante el verano, caracterizado por las altísimas temperaturas y las olas de calor, Beesly encontró en ese pequeño hueco de 15x15 un lugar en el que estar fresquito, y parece que le cogió cariño, porque no ha dudado en intentar volver a meterse dentro.

“Se metió en el agujero mientras los obreros no miraban y al final se ha tirado ahí metido 12 horas”. Así lo relata El HuffPost Ana, que todavía sigue alucinando con la situación. Y añade: “Es que encima, cuando le hemos sacado, se quería volver a meter dentro”.

“Siempre suelo llamarlo por las noches y él me responde. A la una de la mañana, he empezado a abrir todas las puertas y a mirar en todos lugares de la casa porque no sabía desde donde maullaba. Mi perro también estaba como loco buscándole”, explica Ana.

A la incógnita de cómo supo que el gato estaba en aquel hueco encerrado, la dueña lo cuenta así: “Me pareció que estaba metido como en un armario.  Miré en el del baño y tampoco aparecía. Y pensé que podría estar en ese hueco, me acerqué para confirmarlo y ahí estaba”.

Mientras buscaba a Beesly, Ana intentaba hacer el menor ruido posible para no despertar a su familia, que en ese momento ya dormía, pero el desenlace de la historia no se lo permitió: “Tuve que llamar a mi padre y tirar la pared abajo, recién arreglada, para sacar al gato, que encima luego quiso volver a meterse dentro”.

Por si no fuera poco, al contactar con Ana para conocer la historia de primera mano, nos ha contado que se le había escapado el perro. Lo cierto es que, en su casa, aburrirse no se aburren.

Los usuarios de Twitter no han desperdiciado la ocasión para contar unirse a la anécdota. Como siempre en la red, hay comentarios de todo tipo.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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