Entre el dolor y la resiliencia, el dilema de los homenajes a las víctimas de terrorismo

Didier LAURAS
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Una cuestión resurge en los países occidentales después de cada ataque terrorista: ¿Cómo homenajear a las víctimas, recordar su sufrimiento y demostrar la resiliencia de la sociedad sin dar a los autores de ataques la visibilidad que buscan?

De Madrid a Oklahoma, de Nueva York a Bruselas, Oslo o Manchester, los gobiernos y la opinión pública son cada vez más conscientes de la necesidad de tener espacios físicos, museos o memoriales, que permitan recordar los atentados terroristas y ayuden a las víctimas a gestionar su dolor.

"La construcción de memoriales de recuerdo de los ataques terroristas se ha convertido en una especie de norma cultural no escrita", constata Jeanine de Roy van Zuijdewijn, investigadora de la Universidad de Leiden (Holanda).

Pero estos espacios no tienen el mismo significado para los supervivientes y sus familias, que para los historiadores, los vecinos o las fuerzas de seguridad.

"¿Cuál es el propósito de un memorial nacional? ¿Homenajear a las víctimas, reflejar el trauma y las emociones vividas, mostrar resiliencia, destacar valores nacionales, u otras cosas?", se pregunta Roy van Zuijdewin.

Según ella, "algunos de estos objetivos pueden ser contradictorios. A veces se deja el sitio tal cual estaba para no dar visibilidad al acto terrorista".

- Utoya, seis años de polémicas -

En Noruega, tras los atentados cometidos en 2011 por el ultraderechista Anders Behring Breivik, que dejaron 77 muertos, la idea de construir un memorial nacional en la isla de Utoya (donde murieron 69 personas) provocó la oposición de los vecinos, que no querían seguir cargando con el peso del recuerdo traumático.

Finalmente, tras seis años de litigios, un tribunal decretó en febrero que se construya el monumento de homenaje.

En Nueva York se encuentra uno de los memoriales más grandes del mundo, el que recuerda a las 3000 víctimas del atentado terrorista de Al Qaida contra las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001.

El vicepresidente ejecutivo de este espacio, Clifford Chanin, recuerda los debates que suscitó en su momento, pero también tiene presente el sentimiento de necesidad de un lugar, más allá de la "zona cero", que permitiera al país recordar lo sucedido.

"La dificultad es inherente, inevitable, en estos procesos. El resultado es producto de la confianza entre los diferentes protagonistas", explica Chanin a la AFP, que se reafirma en la necesidad del diálogo, sin importar el tiempo que lleve.

Otros jefes de Estado y de gobierno, como la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, buscan alternativas para no reavivar el dolor.

Tras el atentado de Christchurch en 2019 que dejó 51 muertos, Arden se niega a pronunciar el nombre del autor del atentado, el ultraderechista Brenton Tarrant. "Una de las cosas que buscaba era la fama, por eso nunca me oiréis decir su nombre".

- Labor de pedagogía -

Sin embargo, parece imposible imaginar un museo memorial que no aborde las motivaciones y la identidad de los autores de actos terroristas.

En el de Nueva York, explica Chanin, los terroristas del 11 de septiembre están expuestos a través de fotos selladas con el logo del FBI, una iconografía muy diferente a la que se usa con las víctimas del atentado.

En Francia, el presidente Emmanuel Macron encargó a un comité que reflexione sobre la posibilidad de crear un museo memorial del terrorismo en París, con vistas a que abra en 2027.

Chanin, que participa en el comité francés, reivindica la labor pedagógica del proyecto, ya que abordará los actos terroristas desde 1974, tanto de la extrema izquierda como yihadistas.

"Sin que importen sus motivos, los atentados buscan siempre obstaculizar la reflexión y provocar emociones como el miedo. Por eso respondemos suscitando otras como la empatía, mediante los testimonios de las víctimas", explica el responsable del proyecto francés, Henry Rousso.

Rousso no está de acuerdo con la decisión de Jacinda Ardern. "No se puede hacer un museo del nazismo sin nombrar a Hitler", explica a la AFP.

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