El doble rasero de los medios con Biden en una campaña "anormal"

Thomas URBAIN
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El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, responde a preguntas de la prensa, el 13 de octubre de 2020 en New Castle (Delaware)
El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, responde a preguntas de la prensa, el 13 de octubre de 2020 en New Castle (Delaware)

Preguntas educadas, tendencia a la moderación, pocas críticas a una campaña con acceso restringido. Los periodistas molestan menos a Joe Biden que a Donald Trump, reconocen varios especialistas en medios, y algunos justifican esta diferencia por los métodos del presidente.

El "caso Hunter Biden", sobre un supuesto vínculo entre el exvicepresidente y una empresa ucraniana acusada de corrupción, ocupó una parte importante del espacio mediático la semana pasada. Pero a Biden no se le preguntó sobre el asunto por primera vez hasta dos días y medio después, y su respuesta fue restarle importancia al tema.

Al día siguiente, el candidato demócrata no habló con los medios de comunicación que lo siguen a diario su campaña. 

Y el domingo, solo respondió una pregunta ... sobre el aroma de su batido. 

"Pregunta del día para Joe Biden", tuiteó Jonathan Martin, reportero político del New York Times: "¿Te escondes esta semana porque solo quieres responder preguntas sobre batidos?"

Biden anunció el martes que detenía unos días su campaña para preparar el último debate presidencial, previsto para el jueves. 

Durante meses, el acceso a la campaña del candidato demócrata ha sido de los más limitados que se recuerdan. Solo una veintena de medios nacionales e internacionales pueden seguir de cerca su campaña debido a la pandemia de covid-19, dicen desde su equipo.

- Preguntas "más suaves" -

"Sería lógico que los periodistas que cubren la campaña estuvieran frustrados porque no se les da mucha información (...) y de que no tienen acceso al candidato", afirma Richard Benedetto, excorresponsal de la Casa Blanca del diario USA Today.

Sin embargo, han habido pocas quejas de los medios.

"Si soy candidato y me doy cuenta de que puedo arreglármelas sin involucrarme en demasiados temas ni responder demasiadas preguntas, (...) ¿por qué no continuar así?", se pregunta Benedetto, hoy profesor en la American University.

Las críticas sobre la cobertura de la campaña de Biden trascienden el tema de los negocios de su hijo, y no provienen solo de comentaristas conservadores, quienes han denunciado la cobertura del candidato demócrata que hacen los medios de comunicación.

El jueves pasado esta diferencia se hizo más grande, cuando ambos candidatos participaron en dos programas de televisión. Trump tuvo que soportar una batería de preguntas críticas de la periodista de la NBC Savanah Guthrie, mientras que la entrevista de George Stephanopoulos a Biden en el canal ABC se abría con cuestiones del público.

"Las preguntas a Biden fueron más suaves que las de Trump", dijo Benedetto. "De eso no hay duda". 

En otro caso similar ocurrido a mediados de septiembre, Stephanopoulos, que fuera asesor del expresidente demócrata Bill Clinton, entrevistó a Trump. Un encuentro que el sitio Politico tachó de "interrogatorio hostil", mientras definía una entrevista posterior a Biden en la CNN como "una reunión afable de viejos conocidos".

"Para mí, el problema no es tanto la indulgencia de los medios con Biden, sino su agresividad en la cobertura del presidente Trump", dijo Grant Reeher, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Syracuse. 

"A menudo tienes la impresión de que los medios apoyan" a Biden, dijo. De hecho, la mayoría de los principales diarios estadounidenses, que tradicionalmente apoyan a uno u otro candidato, en esta ocasión se han decantado por el demócrata. 

El editor del New York Times, Dean Baquet, también admite que la cobertura que hace su medio de la campaña de Trump es "muy agresiva", aunque "periodísticamente moral".

- No es una campaña "normal" -

Algunos expertos justifican una cobertura más mesurada del candidato demócrata. 

"Es como comparar manzana y peras", dice Gabriel Kahn, profesor de periodismo en la Escuela Annenberg de Comunicación y Periodismo de la Universidad del Sur de California.

"En tiempos normales, podríamos presionar más a un candidato si (su oponente) se comporta con normalidad" pero en este caso, eso "no parece apropiado", explica Kahn.

No se puede comparar la cobertura de las dos campañas "cuando tienes un candidato que se refiere a la prensa libre como el enemigo e incita a la violencia contra los miembros de la prensa, se niega a responder cualquier pregunta directa y vierte mentira tras mentira sobre su vida... tratar de comparar la cobertura de un candidato con el otro en esta situación está fuer".

Dan Froomkin, editor del sitio web independiente Press Watch, concuerda con Kahn. En mayo escribió que sería "negligencia periodística" tratar los errores de Biden "de una manera que los haga parecer comparables a los de Trump".

Sin embargo, Froomkin reconoce que "en una campaña electoral normal, problemas como los que tiene Biden tendrían más cobertura de los medios de la que están recibiendo actualmente"

Para el editor, Biden no debe dejarse llevar por la falsa sensación de que "es inmune al escrutinio de la prensa".

"Los presidentes deben rendir cuentas, y en el período posterior a Trump debería restaurarse la responsabilidad y la transparencia. Eso no sucederá con una prensa sumisa".

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