Divergencias entre las fuerzas políticas sudanesas amenazan el acuerdo de transición

El Teniente General Abdel Fattah Abdelrahman Burhan, jefe del consejo de transición del Sudán, asiste a una reunión en Jartum, Sudán, el 14 de abril de 2019. Según la televisión estatal sudanesa del 11 de julio de 2019, al menos 16 oficiales fueron detenidos en un intento fallido de golpe contra el consejo militar gobernante. EFE/Stringer Captación local

Jartum, 11 jul (EFE).- Las discrepancias entre las fuerzas políticas sudanesas han retrasado esta semana la firma del acuerdo alcanzado el pasado viernes por la junta militar y la coalición opositora Fuerzas de la Libertad y el Cambio para el reparto del poder tras el derrocamiento del presidente sudanés, Omar al Bashir, el pasado 11 de abril.

Los grupos armados rebeldes, que han luchado en los pasados años contra el Gobierno de Jartum, han rechazado el pacto, a pesar de formar parte de esa alianza opositora.

El Tom Hajo, portavoz del Frente Revolucionario de Sudán, que agrupa a los movimientos armados de las regiones de Darfur, Kordofán del Sur y Nilo Azul, aseguró a Efe que ello estuvieron entre los principales promotores del diálogo con la junta militar pero se retiraron de las negociaciones en su fase final para "no dar legitimidad al acuerdo".

"Los movimientos armados forman parte de la revolución (...) pero se nos negaron nuestras reivindicaciones desde el primer momento y se nos marginó de las Fuerzas de la Libertad y el Cambio", agregó Hajo.

El propio Frente Revolucionario emitió un comunicado en el que rechazó el acuerdo porque "no representa las cuestiones patrióticas y no aprecia su sacrificio" e ignora a las fuerzas políticas sudanesas que no están incluidas en los dos bandos que alcanzaron el pacto.

También otras formaciones que no pertenecen a las Fuerzas de la Libertad y el Cambio han expresado su rechazo al texto por considerarlo "excluyente", como en el caso de las Fuerzas Patrióticas de Sudán, una alianza que engloba a algunos seguidores del expresidente Al Bashir.

El portavoz de esa coalición, Mohamed Ali al Jazouly, dijo a Efe que "la revolución sudanesa está siendo secuestrada" y que la junta militar excluyó a las fuerzas políticas a favor de un sólo bloque de la oposición.

"Hemos informado al Consejo Militar que rechazamos el acuerdo y vamos a estudiar los próximos pasos para luchar contra el pacto, porque las Fuerzas de la Libertad y el Cambio no representan a todos los sudaneses", remachó Al Jazouly.

La principal alianza opositora y los generales alcanzaron un acuerdo el día 5 para la formación del llamado Consejo Soberano, que presidirá el país en la etapa transitoria, que se prolongará tres años y tres meses.

Según el pacto, ese Consejo estará integrado por cinco civiles, cinco militares y una figura civil de consenso, y estará presidido por los militares en los primeros 21 meses y los 18 restantes los civiles estarán al frente del órgano supremo de gobierno.

Fuentes de la coordinadora de las Fuerzas Patrióticas de Sudán revelaron a Efe que la junta militar ha asegurado a este grupo que no será excluido de la transición y que podrá formar parte del Consejo Legislativo, que actuará de Parlamento.

También está prevista la creación de un Consejo de Ministros, integrado únicamente por civiles.

Los generales han señalado en varias ocasiones que ninguna fuerza política quedará excluida de la etapa transitoria, pero sus principales interlocutores han sido las Fuerzas de la Libertad y el Cambio, con la mediación de Etiopía y la Unión Africana.

El expartido gobernante no ha sido tenido en cuenta y desde el derrocamiento de Al Bashir a manos del Ejército el pasado 11 de abril ha desaparecido del escenario político, aunque las redes de clientelismo que tejió en los 30 años de su mandato siguen en gran parte intactas.