Disparidad en el CGPJ entre los que aplauden la reforma de Gallardón y los que temen pérdida de independencia

El vocal Gómez Benítez la califica de acertada: "Sobran vocales y somos muy caros"

MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

La reforma del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por el Gobierno, que incluye una drástica reducción de sus miembros con dedicación exclusiva --serán 7 frente a los 20 actuales, a los que hay que sumar el presidente-- ha provocado disparidad de reacciones entre los actuales vocales del órgano de gobierno de los jueces.

Mientras algunos aplauden el Anteproyecto, otros temen que se reste independencia al órgano de gobierno de los jueces frente al poder del Ministerio y auguran mayor "politización" entre sus miembros.

Entre los más conformes con el Anteproyecto, que mantiene la designación parlamentaria de los miembros del Consejo, está el vocal José Manuel Gómez-Benítez, designado a propuesta del PSOE y abogado. A su juicio, la reforma es necesaria y el modelo elegido "acertado en términos generales", por lo que espera que el principal partido de la oposición actúe de forma "responsable" y propicie su aprobación "en beneficio de todos".

Sobre la elección de los vocales, que continuará en manos de los diputados y senadores, Gómez-Benítez ha destacado que es importante que se trate de representar en el Consejo a los jueces no afiliados, que son la mitad de la carrera, lo que a su juicio acabará con el "predominio" actual de las asociaciones, que se mueven por "intereses corporativos".

"Espero que los parlamentarios sepan elegir a los mejores aunque no pertenezcan a las asociaciones judiciales próximas a sus partidos", ha señalado a Europa Press este vocal. "Sobran vocales y somos muy caros", ha afirmado Gómez Benítez, que confía que la reducción de vocales permitirá, no sólo ahorrar costes, sino acabar con la inercia actual en los nombramientos en la cúpula judicial.

Otros vocales aplauden las medidas propuestas porque dotarán al órgano de gobierno de los jueces de mayor eficacia, ya que la reducción de vocales y de comisiones -de las 12 actuales se pasará a 4- dotará de mayor dinamismo a la toma de decisiones. "Hay demasiadas comisiones, que muchas veces lo que hacen es entorpecer", señalan estas fuentes.

Sobre el sistema de elección, los defensores de la reforma destacan que el Anteproyecto "apuesta por la pluralidad", pues al propiciar la presentación de candidatos no afiliados se permite que una parte muy importante de la carrera no se sienta excluida. Además, consideran que las exigencias en la designación (tres de los vocales de procedencia judicial tendrán que ser magistrados del supremo y otros tres deben contar con una experiencia de 25 años) permitirá elegir vocales de mayor cualificación.

DETRACTORES

Precisamente estas exigencias al legislativo son criticadas por otros vocales, como Margarita Robles, que señala que, pese a ser defensora del sistema de elección parlamentaria, cree que se debería dejar más liberad a los diputados o bien optar por la elección por los propios jueces.

Para la vocal Robles, designada a propuesta del PSOE, el proyecto presentado por Ruiz-Gallardón supone "un retroceso de 30 años", pues resta competencia y fuerza al órgano de gobierno de los jueces en favor del Ejecutivo, lo que supone una injerencia en la independencia judicial.

Lejos de lo manifestado por Ruiz-Gallardón durante la presentación del proyecto, Robles cree que el modelo elegido incide en la "politización" de este órgano, según ha manifestado a Europa Press.

También ha criticado los continuos cambios del Ministerio desde que se anunció la reforma al inicio de la legislatura, cuando se preveía la elección por los propios jueces de los doce vocales de origen judicial. "¿Qué credibilidad merece un ministro que cambia permanentemente de opinión?", se pregunta esta vocal.

Sin ser tan contundentes, pero expresando también sus reservas, otros vocales han mostrado su rechazo a la reducción de vocales de dedicacion exclusiva y han llegado a calificar el Anteproyecto de "experimento". No obstante, insisten en que habrá que esperar y que lo principal es que se apruebe el máximo consenso para evitar que este órgano institucional vuelva a ser reformado en pocos años.

En este mismo grupo se habla de un Consejo que será "poco estable" porque la rotación de los vocales que integren la Comisión Permanente, a la que se dotará de las más importantes competencias, será "una locura". "Cuando te quieras enterar de lo que pasa, en un año, te tendrás que ir -señalan estas fuentes-. Es necesario un mínimo de estabilidad".

Según este sector, el proyecto va encaminado a "liquidar" el Consejo, para lo que se utiliza la excusa de una aparente búsqueda de eficiencia. "Quieren un Consejo que tenga poco poder, lo que va en camino de tener un poder judicial disciplinado y subordinado", señalan estas fuentes.

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