El diseñador Arturo Obegero declara el amor a su pueblo en su nueva colección

·2 min de lectura

París, 23 jun (EFE).- El diseñador Arturo Obegero presentó hoy en la pasarela de París su nueva colección primavera-verano 2023, que considera "una carta de amor" a Tapia de Casariego, el pueblo donde nació en Asturias, y que le ha servido de inspiración para salir de su zona de confort cromática, pero sin perder su esencia estética.

Obegero ha elegido como nombre para su nueva colección el título de una de sus canciones favoritas, "Song to the Siren" (Canción a la Sirena), del grupo británico This Mortal Coil, de 1984, un tema que le recuerda mucho a esta localidad de la costa.

"Es un pueblo que está rodeado de la naturaleza más increíble del mundo, pero tristemente están intentando abrir una mina de oro que pone en riesgo nuestra convivencia, nuestra naturaleza, nuestra economía y nuestra forma de vida", explicó Obegero a Efe tras la presentación de la colección en una céntrica galería parisina.

Seres mitológicos de la zona como el Espumeru, un duende que vive en cuevas cercanas a las orillas de las que no se aleja porque tiene miedo del mar, el Home Marín (hombre de los mares), o simplemente las olas chocando contra los acantilados son los elementos que han servido de inspiración a Obegero en sus diseños.

"Quiero mostrar al mundo la belleza de mi pueblo, pero todo con una visión Haute Couture, más moda, más elegante e intentando, con la poca voz que tengo, mostrar este problema que pasa en mi pueblo", añadió.

Los paisajes de este lugar y sus tonos han llevado a Obegero a plasmar colores en sus prendas más allá del blanco y negro que utiliza normalmente. Los lilas, un violeta "uva gótica", los azules del cielo o el amarillo del sol son algunos de los tonos que se han sumado a su paleta en esta ocasión.

"Como diseñador, voy creciendo y quiero demostrar que puedo hacer cosas nuevas y retarme a mí mismo poco a poco. El concepto y la inspiración de mi pueblo también lo pedía", confesó.

Para su presentación en París, el creador contó con la música de la artista española Ivankova para ambientar la sala. Primero utilizó cantos de sirena, después la representación mediante sonidos del hundimiento de un barco para más tarde volver a la felicidad.

A su parecer, Ivankova ha entendido "el concepto de lucha y defensa de la naturaleza". Y esa idea también ha quedado muy bien reflejada en la actuación de este jueves en París con la utilización de las luces, con las que ha pretendido reproducir "los atardeceres, los colores de mi pueblo de una manera más moderna y conceptual".

(c) Agencia EFE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente