La dirección del partido de Merkel apoya a Armin Laschet para suceder a la canciller

Mathieu FOULKES
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El conservador alemán Armin Laschet dio un gran paso de cara a buscar la sucesión de Angela Merkel, al haber sido escogido este lunes por la dirección de la CDU para que sea el candidato de la formación en las elecciones legislativas de septiembre.

Pero su rival bávaro, Markus Söder, no parece dispuesto a abdicar, generando divisiones dentro de la derecha alemana a medio año de las legislativas.

Las instancias dirigentes del partido demócrata-cristiano CDU de la canciller decidieron, durante una reunión a puerta cerrada, apoyar a su presidente, Laschet, para representar al bando conservador en las próximas elecciones legislativas del 26 de septiembre.

Pero la CDU deberá contar con el visto bueno de su aliado bávaro, la CSU, cuyo jefe de filas, Markus Söder, es mucho más popular que Laschet en los sondeos.

- Tiranteces -

Este último no ha dicho su última palabra. El lunes, advirtió que no pretendía retirar inmediatamente su candidatura para la cancillería.

"Tienen que explicarme porque las expectativas de la población difieren de las del partido" CDU, declaró Söder durante una rueda de prensa, en alusión a lo sondeos nacionales, que le acreditan una fuerte ventaja frente a su contrincante.

La Unión conservadora podría "perder" numerosos escaños si Laschet se presentara, advirtió. Una situación que debería resolverse a finales de esta semana.

Aún así, habida cuenta del peso de la CDU a nivel nacional y del apoyo de sus pares dentro de la formación, Laschet, de 60 años y que dirige la región más poblada, Renania del Norte-Westfalia, tiene muy buenas posibilidades de defender los colores conservadores en las elecciones del 26 de septiembre y aspirar a suceder a Merkel, en el poder desde hace 16 años.

Sin esperar la oficialización de su nombramiento por el partido-hermano bávaro, la CSU, Laschet se apresuró en conferencia de prensa este mismo lunes en ofrecer un verdadero discurso de candidato, poniendo en el centro de sus preocupaciones la recuperación económica de Alemania y la protección del clima, punto central ante una eventual coalición con los Verdes.

- Perdiendo fuerza -

Aunque está perdiendo fuerza en las encuestas, la CDU continúa liderándolas, con alrededor del 28% en intención de voto, contra el 22% de los Verdes.

Ministro-presidente de Baviera, Söder, de 54 años, se había declarado el domingo dispuesto a intentar convertirse en el primer bávaro en ocupar la cancillería. Siempre y cuando la CDU, mucho más poderosa a escala nacional, le diera su apoyo.

Pero, a pesar de su gran cota de popularidad en toda Alemania y de haber contado con ciertos apoyos dentro de la CDU, Söder lo tendrá difícil para alterar la tendencia.

Y es que la dirección de la CDU es una instancia crucial para la designación de un candidato. En general, son los democristianos quienes suelen resultar elegidos.

La CSU, una formación regional, solo ha representado en dos ocasiones al bando conservador en las elecciones, y las dos se saldaron en fracaso: en 1979 y en 2002.

Söder se ha convertido en uno de los políticos más apreciados gracias a su enfoque estricto y prudente de la lucha contra el coronavirus, pero no ha logrado convencer a los responsables conservadores más allá de Baviera.

Estos últimos parecen desconfiar de un dirigente que hasta hace poco afirmaba que su lugar estaba en Múnich y no en Berlín.

En cambio, solo un 13% parte de los alemanes creen que Laschet, un experiodista, tenga madera de canciller, mientras que un 37% se posicionan a favor de Söder, según un sondeo de Forsa publicado este lunes.

Considerado durante mucho tiempo como un moderado afín a la línea de centro de Angela Merkel, ha tenido varios sinsabores desde que en enero fuera elegido para liderar la CDU.

- Debilitado -

Su reciente propuesta de imponer un confinamiento estricto pero breve para atajar la tercera ola de la pandemia despertó críticas y risitas burlonas.

Hasta entonces, el dirigente regional se había mostrado partidario de que las medidas se flexibilizaran e incluso se había enfrentado con Angela Merkel al respecto.

Además, su posición también quedó debilitada por los dos duros reveses registrados en las elecciones regionales de marzo, empañadas por un caso de supuesta corrupción relacionada con la compra de mascarillas, que salpicó a diputados conservadores.

Aún así, Laschet ha sabido garantizarse, entre bastidores, el apoyo de los responsables de la CDU, preocupados por que su partido quedase a la sombra de la CSU.

Entretanto, las otras formaciones han ido avanzando posiciones.

Los socialdemócratas del SPD eligieron como candidato a su jefe de filas, el ministro de Finanzas Olaf Scholz.

Y los Verdes, acreditados con más del 20% en intención de voto, anunciarán el próximo lunes cuál de sus dos presidentes, Annalena Baerbock y Robert Habeck, luchará por la cancillería.

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