Diputados británicos denuncian la capacidad "inadecuada" de testar el coronavirus

Los diputados británicos criticaron el martes la gestión gubernamental de la pandemia de coronavirus y denunciaron una capacidad "inadecuada" para realizar los tests de diagnostico que tuvo graves consecuencias para las residencias de ancianos.

El gobierno conservador de Boris Johnson, quien estuvo personalmente hospitalizado en cuidados intensivos debido al covid-19, es acusado de haber actuado tarde ante la pandemia que mató a casi 35.000 personas en el Reino Unido.

Las pruebas de diagnóstico aumentaron hasta 100.000 diarias a finales de abril, pero aún así la capacidad fue "inadecuada durante la mayor parte de la pandemia", escribió el diputado conservador Greg Clark, presidente del comité parlamentario de ciencia y tecnología, en una carta a Johnson.

"La capacidad no se incrementó con suficiente rapidez o ambición", denuncia en la misiva de 19 páginas.

"Teníamos poca capacidad al principio", reconoció el martes la ministra de Trabajo y Pensiones, Therese Coffey, a la BBC.

El comité presidido por Clark realizó varias audiencias con científicos, expertos en salud pública y asesores gubernamentales, y comparó con las estrategias de otros países.

En su informe señala que si el pasado domingo se efectuaron en el país 100.678 pruebas de covid-19, estas fueron solo 1.215 el 10 de marzo, dos semanas antes de la introducción del confinamiento.

Las autoridades británicas decidieron entonces reservar los pocos tests disponibles para los enfermos más graves.

Esta medida tuvo graves consecuencias para las residencias de ancianos, que no pudieron acceder a las pruebas "en el momento en que el virus se estaba propagando más rápidamente", asegura Clark.

Los trabajadores temporales empleados para sustituir a los empleados aislados en sus casas como medida de precaución propagaron el virus en varios de centros de la tercera edad, según un estudio del servicio de salud pública inglés realizado del 11 al 13 de abril y publicado el martes por el diario The Guardian.

Más de 12.500 personas residentes en geriátricos de Inglaterra y Gales murieron a causa del nuevo coronavirus en dos meses, según datos oficiales.

Los tests se ampliaron posteriormente a trabajadores en sectores claves y a residentes y empleados de las residencias de ancianos.

El lunes el ministro de Sanidad, Matt Hancock, anunció que cualquier persona sintomática mayor de cinco años puede ahora solicitar la prueba.

El gobierno espera tener una capacidad de 200.000 pruebas diarias para finales de mayo.