Dinamarca decide si acaba con su exclusión en política de Defensa de la UE

·4 min de lectura

Dinamarca vota este miércoles si abandona su cláusula de exclusión en política de defensa común de la UE. Un referéndum muy trascendente puesto que hasta ahora la cláusula no permite a Dinamarca participar en misiones militares de la UE ni en discusiones ni negociaciones relacionadas con ese área. Así se posicionaban algunos de los partidos en el último debate.

Mette Frederiksen, la primera Ministra danesa, destacaba:"Voto por el sí desde el corazón y lo hago porque cuando hay guerra en nuestro continente, la unión es la mejor respuesta que podemos dar".

Mai Villadsen, líder de la Alianza Rojo-Verde, apuntaba: "Hoy mismo la UE ha acordado un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, así que creo que hemos demostrado tanto en la UE como desde Dinamarca que estamos al lado del pueblo ucraniano. Pero eso no tiene nada que ver con la cláusula de defensa, no tiene nada que ver con Rusia y Ucrania".

El referéndum danés se produce tras la invasión rusa de Ucrania y Dinamarca, al igual que otros países europeos, busca fortalecer sus vínculos en materia de defensa con sus aliados como respuesta a Rusia.

La votación se produce tras las históricas solicitudes de ingreso en la OTAN de las vecinas Finlandia y Suecia, en un momento en que la guerra de Ucrania ha hecho que los países europeos se replanteen sus políticas de seguridad.

El último sondeo de opinión del 31 de mayo muestra que el 44% votará que sí a la eliminación de la exclusión, el 28% se inclinará por el no y el 19% aún estaba indeciso. La mayoría del Parlamento danés aboga por el sí.

Las consecuencias de ese modelo se han traducido en "una pérdida de influencia, cierto debilitamiento de la reputación y más zonas grises en los últimos años por la mayor cooperación europea en el desarrollo de la capacidad militar", explicó en un reciente encuentro con medios extranjeros Kristian Søby Kristensen, del Centro de Estudios Militares de la Universidad de Copenhague.

Pero los efectos prácticos han sido más modestos, sobre todo por el hecho de que Dinamarca es miembro de la OTAN desde su creación: de las once misiones militares de la UE a las que este país ha tenido que decir no por su excepción en defensa, ha participado aun así en más de la mitad, bajo bandera de la ONU, de la Alianza o con otro país, como ocurrió en Somalia y en Mali.

"Forma parte de la misma tendencia simbólica de que Dinamarca quiere participar de forma completa en la UE y quiere estar tan cerca como sea posible de su núcleo", sostiene Christine Nissen, del Instituto Danés de Estudios Internacionales.

La primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen, apuntó directamente al inicio de la intervención rusa cuando anunció el referendo el pasado 6 de marzo: "El mundo ha cambiado los últimos diez días. Hay una Europa antes y una Europa después del 24 de febrero", dijo entonces.

La convocatoria fue el resultado de un acuerdo en defensa entre cinco fuerzas políticas que representan casi tres cuartas partes del total del Parlamento y están a favor de eliminar la excepción en ese área, a lo que se oponen las fuerzas más a la derecha y a la izquierda de la Cámara.

Frederiksen ha insistido en la necesidad de estrechar la cooperación europea en defensa y de asumir "mayor responsabilidad" en la seguridad propia, aunque ha admitido también que la cuestión tiene un considerable carácter simbólico.

Junto a la guerra, Søby Kristensen apunta a otros dos factores como desencadenantes: el creciente "apetito" mostrado en los últimos años por el centroderecha danés para eliminar esa excepción y la decisión alemana de invertir más en defensa, que ha podido hacer "cambiar los cálculos" de Copenhague.

El histórico anuncio de las vecinas Suecia y Finlandia de romper con su histórico no alineamiento y solicitar el ingreso en la OTAN también ha podido influir en el Gobierno danés, que eliminando esa excepción conseguiría dar la imagen de que todos los países nórdicos han "normalizado" su relación en política de defensa con sus aliados.

Los reacios a cambiar el actual modelo han apelado al tradicional escepticismo danés hacia Bruselas y avisado del peligro que puede suponer para su soberanía la creación de un hipotético ejército europeo, lo que ha obligado al Gobierno a firmar un compromiso de que en caso de que eso suceda, sería necesario convocar un nuevo referendo en Dinamarca.

No ha sido la única rectificación del Ejecutivo socialdemócrata: al texto de la consulta se le añadieron finalmente las palabras "excepción" y "UE" tras las críticas generalizadas a una formulación algo ambigua.

La de mañana será la novena consulta relacionada con Europa que se celebra en Dinamarca y la tercera vez que una de las excepciones es sometida al voto popular: en las dos ocasiones anteriores, en 2000 sobre el euro y en 2015 sobre política jurídica, ganaron los partidarios de mantener el modelo.

Aunque el resultado parece claro, el Gobierno y sus aliados en esta cuestión han introducido un cambio respecto al anterior referendo de hace siete años: ya no será necesario que la opción mayoritaria represente al menos a un 30 % del electorado total.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente