La gran dimisión de la hostelería española: "Trabajas más horas que un reloj"

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La gran dimisión de la hostelería española: "Trabajas más horas que un reloj"

Después de siete años trabajando como camarera en la costa española, Eugenia Causarás dijo basta. “No es una decisión que se toma de un día para otro, simplemente porque el trabajo no te gusta. Esto es algo que llevaba sopesando años”, cuenta a Euronews.

Las condiciones laborales, los turnos interminables y la bajos salarios hicieron que se plantease un cambio de sector. “En muchos casos no hay contrato, trabajas en negro, nadie está vigilando las horas que abusan de ti y te quitan de descanso”.

Llegó a hacer hasta tres turnos en una misma jornada laboral, con solo seis horas de descanso entre ese día y el siguiente. A las jornadas maratonianas, se le sumaba una falta de camareros especializados. En palabras de Eugenia, durante los últimos años las condiciones han ido empeorando hasta el punto de acabar con la vocación.

“Haces más horas que un reloj, así que llega el momento en que la hostelería no se puede compaginar con la vida personal”, señala.

Desde el sector señalan que cada vez es más complicado encontrar a empleados cualificados. “Nos cuesta muchísimo encontrar a gente porque no hay”, asegura Alejandro González, que forma parte del personal del hotel ME Madrid. Señala que para paliar la falta de trabajadores han tenido que contratar a personas que vienen de otros sectores.

Los últimos datos disponibles señalan que faltan en España 50.000 camareros, lo que ha complicado el inicio de la campaña de verano. Si miramos las cifras nacionales, el país necesitaría 109.000 trabajadores, lo que representa el 0,7% de vacantes de empleo mientras que la media europea supera el 2,5%.

Aunque España es uno de los países europeos menos afectados, en él encontramos una paradoja. Cuenta con numerosos puestos sin cubrir a pesar de tener tres millones de desempleados y una tasa de desempleo del 13,36%, una de las más elevadas de la UE.

Esta situación tiene preocupado al Gobierno. Hace tan solo unas semanas, era la propia ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, la que convocaba a la patronal y a los sindicatos para abordar el tema.

¿Gran dimisión en España?

Son muchas las voces que hablan de la llegada de la gran dimisión a Europa. El fenómeno estadounidense ha sido una revolución laboral al otro lado del Atlántico. Tan solo en 2021, 50 millones de americanos renunciaron a su trabajo, lo que representa unas 4 millones de bajas al mes.

Para los expertos, en España, la gran dimisión no ha llegado de la misma forma que en Estados Unidos. “Es cierto que el número de bajas ha crecido de manera relevante si lo comparamos con las cifras españolas anteriores, pero está lejos de ser el fenómeno norteamericano”, explica Jerónimo Maillo, Catedrático de Derecho Europeo de la Universidad CEU San Pablo.

Además, en el caso estadounidense, el número de bajas no ha sido compensado por el de altas. “Millones de personas han salido del mercado laboral y no participan en él. Mientras que, en España, solo han subido especialmente las bajas. Lo que significa que no es una dimisión, sino un cuestionamiento de la situación respecto al trabajo”, señala Raymond Torres, director de Coyuntura y Economía Internacional de Funcas.

En lo que coinciden ambos expertos es en que los datos son relevantes. Las renuncias han crecido en este país, lo que apunta a un cambio en la sociedad. La parte más visible del caso español la encontramos en el sector de la hostelería.

“Es lo más sintomático de esa desconexión entre las aspiraciones de los trabajadores y la realidad del trabajo que desempeñan. Se dan cuenta de que otras personas con cualificaciones similares, o incluso inferiores, tienen mejores condiciones laborales”, asegura Torres.

Una parte de la población está dispuesta a no trabajar porque considera que las condiciones no merecen la pena

Según los últimos datos de la Seguridad Social, un 2,8% de los trabajadores de la hostelería no volvieron a sus puestos de trabajo después de la pandemia. “Una parte de la población, especialmente en algunos sectores, están dispuestos a no trabajar porque consideran que las condiciones no merecen la pena”, comenta Maillo.

En palabras del Catedrático de Derecho Europeo, existe un gran número de personas descontentas con su trabajo en España y, aunque puede que no decidan dejar el mercado laboral tal y como está pasando en Estados Unidos, esta situación no es buena ni para la economía, ni para el trabajo.

Menos jóvenes en el mercado laboral

Los efectos de la pandemia y un cambio demográfico muy profundo podrían estar detrás del elevado número de bajas en España. El freno que suspuso la pandemia en muchos sectores permitió a sus trabajadores tener más tiempo para reflexionar y reajustar sus prioridades.

Algo que se ha notado especialmente en las generaciones más jóvenes. “El equilibrio que buscan entre su vida personal y laboral es distinto al de generaciones anteriores. Para ellos el trabajo es importante, pero el desarrollo personal también. La pandemia les ha obligado a hacer esa reflexión”, señala Maillo.

A esto se le suma un efecto demográfico que se ha hecho más visible con la vuelta a la normalidad tras el coronavirus. “Estamos en una situación muy distinta a la de ciclos anteriores, donde los jóvenes entraban masivamente en el mercado laboral y, por lo tanto, les costaba mucho encontrar empleo”, indica el director de Coyuntura y Economía Internacional de Funcas.

“En los próximos años, de cada cinco personas que se jubilen solo entrarán cuatro jóvenes en el mercado laboral. Eso significa que pasamos a una situación de relativa escasez de mano de obra”, añade.

La falta de trabajadores implica una mayor oferta laboral que permite un cambio de perspectiva, especialmente en las personas más jóvenes. Buscan trabajar e insertarse en el mercado laboral de una forma más acorde a su formación y guiados por sus aspiraciones.

La situación europea

En el Viejo Continente, Italia ha sido el país donde más se ha notado el fenómeno de la gran renuncia. Tan solo en los primeros nueve meses de 2021, las dimisiones aumentaron un 31,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior, algo más de 1,3 millones de renuncias.

A diferencia del caso español, en Italia las bajas se han traducido en salidas definitivas del mercado laboral y no en un cambio de sector. Entre las industrias más afectadas se encuentran la producción, el sector informático y el del marketing.

Un reciente estudio de la Asociación para la Gestión del Personal en Italia señaló que el 60% de las empresas estaban sufriendo las consecuencias de este fenómeno y que, en la mayoría de los casos, la decisión de los empleados les cogió por sorpresa.

Los expertos apuntan a las diferencias entre los distintos mercados laborales como la razón detrás de que este fenómeno haya despegado más en unos países que en otros. “Tiene que ver con la calidad del empleo. Hay ciertos países en los que las condiciones laborales son más precarias y están desconectadas del nivel de estudios”, afirma Torres.

En el caso de Italia, el número de desempleados es inferior al de España, el país cuenta con una tasa de desempleo que ronda el 8%. Y no es el único que está echando en falta mano de obra, Francia también ha anunciado que necesita 200.000 trabajadores, especialmente en el sector de la hostelería.

Aún así, ambos expertos ven muy difícil que Europa registre unas cifras de bajas laborales tan masivas como en Estados Unidos. Aseguran que en algunos paises podría producirse un fenómeno parecido, pero el contexto sigue siendo diferente.

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