Diario prodemocracia de Hong Kong enfrenta un futuro incierto

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Una sombra de miedo se cierne sobre el diario Apple Daily de Hong Kong, un medio firmemente prodemocracia cuyo propietario, el millonario Jimmy Lai, está encarcelado mientras muchos de sus reporteros de preguntan si seguirán la misma suerte.

En la ajetreada sala de redacción hay señales de que podría llegar un día en que la publicación de 26 años no vuelva a circular, en una ciudad que llegó a presentarse como un bastión regional de la prensa libre.

"Estoy enfrentando la peor crisis desde que asumí el puesto hace tres años", dijo a AFP el editor jefe de Apple Daily, Ryan Law, días antes de que las autoridades usaran una nueva ley de seguridad nacional para congelar los bienes de Lai, incluidas sus acciones en el periódico.

Sobre una mesa en la oficina de Law había cinco cartas recientes de renuncia de empleados, una ilustración de las preocupaciones que pesan en la redacción.

Pero Law, con dos décadas en Apple Daily, se mantiene comprometido con el periodismo.

"Algunos colegas preguntaron si Apple cerrará cuando detengan al presidente o a mí", indicó. "Yo respondí: Apple sigue aquí incluso después del arresto de Lai".

- Múltiples cargos -

Conforme la represión china tomó fuerza tras las grandes y a veces violentas protestas por la democracia en 2019, las autoridades no ocultaron su deseo de cerrar Apple Daily y su grupo pariente, Next Digital.

El periódico fundado por Lai en 1995 apoyó abiertamente la larga campaña de Hong Kong por la democracia, y enfrentó críticas de autoridades de Pekín y Hong Kong.

Lai ha sido tildado de "traidor" en la prensa oficial china, y declarado culpable por dirigentes del Partido Comunista.

El jefe policial de Hong Kong ha comenzado a pedir una ley contra las "noticias falsas", dejando claro que tiene a Apple Daily en la mira.

Lai actualmente cumple una sentencia de 14 meses de prisión por participar en dos protestas en 2019, y enfrenta cargos por participar en otras dos manifestaciones.

Pero la acusación más grave es la de "conspirar con fuerzas extranjeras" por supuestamente pedir sanciones internacionales.

Lai se expone a prisión perpetua si se le declara culpable de este delito, y la nueva ley de seguridad nacional permitiría a las autoridades incautar sus bienes.

En una entrevista con AFP, Lai dijo el año pasado que son sus propios recursos los que permiten a Apple Daily operar.

Aunque continúa siendo el grupo mediático más popular de la ciudad, su circulación ha pasado de 400.000 ejemplares diarios en su mejor momento, a 80.000 en la actualidad.

Y empresas que dependen del mercado chino han dejado de anunciarse en el periódico.

Desde que los bienes de Lai fueron congelados, Apple Daily ha dicho que tiene recursos para operar solo 9 o 10 meses.

- "Algo se aproxima" -

Zoe, una reportera con más de cinco años en Apple Daily, dice sentir un peso constante encima.

"La moral está baja", comentó la reportera a AFP, usando un seudónimo para expresarse libremente.

"Se siente como que algo se nos aproxima. Me preocupa que un día no pueda trabajar en la prensa", agregó.

Hong Kong se mantiene como una sede regional para muchos medios de prensa internacionales.

Pero la ciudad ha caído en las listas de libertad de prensa desde que en 1997 regresó al dominio chino.

La prensa se ha vuelto cada vez menos crítica de Pekín, y solamente Apple Daily se ha mantenido como excepción, según Zoe.

"He trabajado en varias redacciones y Apple es la más libre que he encontrado", comentó.

Llegó a pensar en renunciar, pero desistió.

"Quiero trabajar aquí porque un espacio tan libre es realmente valioso para un reportero", agregó.

El día que Lai fue arrestado el año pasado bajo la nueva ley de seguridad, más de 200 policías invadieron la sala de redacción en busca de evidencia.

Lo primero que hizo Law fue decirle a sus reporteros que transmitieran la invasión por Facebook.

"Yo pensé que debíamos reportar esta noticia porque solo nosotros podemos hacerlo", recordó Law.

En las imágenes se le ve discutiendo con los policías, pidiendo la orden judicial y corriendo para invocar el privilegio periodístico de resguardar evidencias, como lo contempla la ley de Hong Kong.

En una reciente reunión, el personal preguntó a Law qué podían hacer si volvía la policía a arrestarlo.

Su respuesta fue simple: "transmítanlo en vivo".

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