Observan aumento incidencia diabetes en personas que pasaron el Covid-19

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Persona midiendo su nivel de azúcar en sangre con un glucómetro. (Imagen Creative Commons vista en Piqsels).
Persona midiendo su nivel de azúcar en sangre con un glucómetro. (Imagen Creative Commons vista en Piqsels).

Con las cifras de contagios y decesos a la baja, y un porcentaje de población vacunada envidiable parece que lo peor de la pandemia parece haber quedado atrás, aunque de tanto en tanto alguna noticia nos recuerda que el SARS-CoV-2 es un patógeno al que no conviene despreciar. En efecto, lejos de centrarse únicamente en las células alveolares de nuestros pulmones, el coronavirus surgido en Wuhan puede atacar a multitud de órganos vitales, entre ellos el páncreas.

Según múltiples registros médicos, algunas de las personas que resultaron infectadas con el Covid-19, presentan una extraña secuela que implica la aparición de una nueva diabetes, pese a que los científicos aún no logran explicarse el mecanismo de esta posible asociación.

En realidad este alza en los diagnósticos de diabetes post Covid-19 entre personas que previamente no padecían este trastorno (o que al menos desconocían padecerlo) comenzó a apreciarse desde el minuto uno de la pandemia, como atestigua esta carta publicada en el New England Journal of Medicine en agosto de 2020. Eso sí, los científicos no se atreven a decir si la diabetes que sobreviene tras la infección de Covid-19 es temporal o permanente, aunque no tienen ninguna duda de que el vínculo entre ambas enfermedades existe.

La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de glucosa de la sangre están muy altos, lo cual puede deberse que el cuerpo no produce suficiente insulina (la hormona que hace descender la glucosa en sangre) o bien a que este desarrolla resistencia frente a ella.

¿Qué puede estar provocando esta asociación? Una de las teorías que se manejan implica una especie de confusión corporal generada por el coronavirus que llevaría al sistema inmune a destruir las células pancreáticas, a las que tomaría por el propio patógeno. Obviamente, si se atacan las células responsables de generar la insulina, el suministro de esta hormona se detiene y aparece la diabetes. No obstante esta es solo una teoría, de hecho otros investigadores creen que el virus podría alterar al propio páncreas incitándole a autodestruirse.

Para intentar saber algo más sobre lo que sucede en el páncreas de las personas que resultaron contagiadas de Covid-19, un equipo de investigadores dirigido por el médico Shiubing Chen (departamento de cirugía del Centro Médico Weil Cornell de Nueva York) ha realizado un pequeño pero interesante estudio experimental. El trabajo se basó en las autopsias a cinco donantes con Covid-19, así como en experimentos en laboratorio que implicaban poner en contacto al coronavirus con células pancreáticas sanas.

¿Resultado? Chen y sus colegas descubrieron que tras la infección, las células productoras de insulina comenzaron a actuar de una forma extraña, produciendo mucha menos insulina y generando en cambio otra hormona llamada glucagón, cuyo efecto es totalmente el contrario al de la insulina, ya que aumenta los niveles de glucosa en sangre.

Además, descubrieron que las células pancreáticas comenzaban también a generar una enzima digestiva llamada tripsina, además de quimioquinas (una sustancia que le indica al sistema inmunológico qué células están enfermas y deben ser destruidas).

Ahora los investigadores pretenden descubrir si estos cambios detectados en el comportamiento de las células pancreáticas bastan para iniciar la diabetes en personas que previamente no parecían esta enfermedad, o si solo la aumentan en personas que ya eran diabéticas – si bien en una etapa temprana y no diagnosticada – antes de contraer el Covid-19.

A la vista del hallazgo del equipo de Chen, el primer firmante de la carta publicada en el New England Journal of Medicine (el doctor en medicina Francesco Rubino, del King’s College de Londres), cree que es posible que el coronavirus pueda cambiar la función de las células beta, las responsables de sintetizar y segregar la insulina en el páncreas.

A la espera de que posteriores trabajos logren dar respuestas sobre este extraño síntoma post Covid-19, especialmente si la nueva diabetes observada es temporal o permanente, lo mejor es que intentemos evitar el contagio, para lo cual nada mejor que vacunarse. ¿Aún no lo has hecho?

El trabajo del equipo de Chen se publicó el pasado 3 de agosto en Cell Metabolism.

Me enteré leyendo Insider.

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