Qué hay detrás del hipo persistente, la razón por la que Bolsonaro ha ingresado en el hospital

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El hipo persistente afecta al tórax y al sistema digestivo. (Photo: Getty Images/iStockphoto)
El hipo persistente afecta al tórax y al sistema digestivo. (Photo: Getty Images/iStockphoto)

El hipo convive con la población prácticamente desde la infancia. Su aparición no es importante y tampoco se le conoce validez alguna, es decir, los médicos sostienen que no sirve para nada, aunque sí que se han apreciado movimientos relacionados con él en los fetos, y se cree que puede ser una forma de entrenamiento de la musculatura respiratoria.

Las causas más comunes cuando no hablamos de hipo persistente, como indica Salvador Espinosa (médico del SUMMA 112 y secretario de Emergencias de SEMES), son varias: la más habitual es la distensión gástrica por haber hecho una comida abundante, tomar bebidas gaseosas, consumir alcohol, tomar picantes, respirar muy deprisa... “De ahí que los remedios caseros de las abuelas siempre hayan sido tan efectivos para frenarlo”, detalla:

  • Contención de la respiración para cortar el arco reflejo nervioso que ha producido el hipo.

  • El susto: haces una inspiración profunda.

  • Una compresa fría en la frente.

  • Dar sorbitos de agua.

  • Poner vinagre en la nariz.

  • Recurrir a fármacos.

Sin embargo, la historia cambia cuando se convierte en un ataque de hipo persistente, continuo, con mayor o menor intensidad, pero con una duración mayor a las 48 horas.

De hecho, este miércoles el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha tenido que ser hospitalizado tras estar 10 días con hipo y dolores abdominales. Se ha sometido a una cirugía de emergencia por una obstrucción intestinal.

Y es que, a menos que ya haya una causa evidente que ya conozcamos —como fármacos que lo puedan provocar, una neumonía o un tumor pulmonar—, siempre que aparezca hay que acudir al médico o a Urgencias para hacer un estudio. Puede ser uno de los primeros síntomas de un problema.

El hipo persistente suele estar directamente relacionado con problemas neurológicos, digestivos, como parece que le ha ocurrido a Bolsonaro, o torácicos, según David Pérez, jefe de Servicio de Neurología del Hospital La Luz (Madrid).

Pasadas las 48 horas, el hipo no suele indicar nada bueno, coinciden ambos profesionales. Puede estar motivado por problemas gástricos, obstrucciones intestinales, problemas en el trayecto de los nervios vagos (neumogástricos) y nervio frénico (cercano al diafragma). Es decir, si hay tumores cercanos que comprimen esos nervios se puede producir este síntoma.

Problemas neurológicos

Si el hipo está relacionado con problemas neurológicos, suele deberse a cuadros más graves que afectan al bulbo raquídeo, en el encéfalo. En ese caso están asociados a ictus, traumatismos craneoencefálicos, infecciones en el sistema nervioso, meningitis, epilepsia, tumores cerebrales... aunque lo habitual es que venga acompañado de más síntomas y es más frecuente en mujeres mayores de 50 años. “Si hablamos solo de hipo persistente, da más que pensar en el tórax, en el corazón, en el tubo digestivo y en la obstrucción intestinal”, indica el neurólogo.

Por su parte, el secretario de Emergencias indica que primero hay que frenar el hipo y luego estudiar qué hay detrás porque, aunque coincide con David Pérez en que no es habitual que aparezca como un único síntoma, “sí podría ser el primero de una enfermedad grave, como tumores abdominales o de páncreas”.

“El hipo persistente es algo bastante infrecuente y lo puede provocar todo aquello que sean irritantes del nervio vago —que está relacionado con el corazón y con el sistema digestivo—. Por ejemplo, un paciente que se ha sometido a una cirugía o a una gastroscopia, en la que el estómago se llena de aire, o pacientes con diabetes, que tiene mucho que ver con la actividad neurológica”, añade.

Salvador Espinosa, médico del SUMMA, explica también que están descritos ataques de hipo en pacientes que han sufrido coronavirus porque el covid 19 tiene afectación neurológica.

Más allá de todo eso, el hipo (normal) es un movimiento anómalo del sistema nervioso, que produce una contracción brusca del diafragma y hace que la glotis se cierre. Eso es lo que produce ese sonido tan característico, por la expulsión del aire. Es decir, una contracción coordinada de todos los músculos que intervienen en la inspiración y que provoca que se tome mucho aire en muy poco tiempo.

Sólo debe ser preocupante cuando el episodio supere las 48 horas. En ese caso, aconsejan ambos profesionales, lo importante es acudir al médico de familia o a Urgencias.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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