Detienen en Francia a exmiembro de las Brigadas Rojas reclamado por Italia

·3 min de lectura
Folletos de propaganda de las Brigadas Rojas de Italia en los que se anunciaba el asesinato del ex primer ministro italiano Aldo Moro, en Milán, el 27 de marzo de 2012

Un exmiembro de las Brigadas Rojas instalado en Francia desde los años 1990 fue detenido este lunes por pedido de Italia, que lo reclama en virtud de una condena por intento de secuestro terrorista en 1982, indicaron a la AFP fuentes judiciales.

Maurizio di Marzio, de 61 años, era el único que había escapado a la ejecución a fines de abril de órdenes de detención emitidas por Italia contra diez ex militantes de extrema izquierda, reclamados por Roma por haber sido condenados por su implicación en atentados cometidos durante los años 1970-80.

Di Marzio sera presentado dentro de las 48 horas ante el tribunal de apelación de París, encargado de decidir sobre su posible arresto provisional o una liberación bajo control judicial mientras se estudia su extradición.

Francia ha servido durante mucho tiempo como refugio para las figuras de las Brigadas Rojas debido a una política establecida por el expresidente socialista François Mitterrand, que ha causado tensiones con Roma.

Adoptada en 1985, la llamada "Doctrina Mitterrand" ofrecía asilo a los extremistas siempre que renunciaran a la violencia y no fueran buscados en Italia por asesinato u otros "delitos de sangre".

La decisión del presidente Emmanuel Macron de romper con esta política constituye un giro histórico y ha sido elogiada por Italia.

Los grupos de ultraizquierda como las Brigadas Rojas sembraron el caos durante el periodo conocido como los "Años de Plomo" desde finales de los años 60 hasta mediados de los 80.

Las Brigadas Rojas fueron el más conocido y se les atribuyó la autoría de cientos de asesinatos, incluido el secuestro y asesinato del líder democristiano y ex primer ministro Aldo Moro en 1978.

Las detenciones de estos italianos que rehicieron sus vidas en Francia, a veces desde hace más de 30 años, fueron cuestionadas en el país que los acogió, donde sus apoyos denuncian "una venganza política".

El 28 de abril siete de ellos fueron detenidos en sus casas, otros dos se presentaron voluntariamente el día siguiente y solo faltaba Maurizio di Marzio, quien trabajaba en la restauración.

Había llegado a Francia en los años 90, tras haber purgado seis años de cárcel por tentativa de secuestro terrorista en 1982, y fue detenido en 1994, pero el procedimiento de extradición fue interrumpido entonces.

Di Marzio había eludido este año la orden de captura que expiraba el 10 de mayo, pero el 8 de julio la corte de apelaciones de Roma consideró que la orden no estaba prescrita, lo que condujo a su detención el lunes.

"Se intentó un recurso en Italia contra esta decisión" de la corte romana, indicó a la AFP su abogada, Irène Terrel, quien cuestionó el que una "regla de derecho, que se aplica a todos", cambie según "los vaivenes políticos".

- "Nunca maté a nadie" -

Maurizio di Marzio es reclamado para que cumpla lo que resta, cinco años y nueve meses, de una pena de 14 años de reclusión, pronunciada por su papel en la tentativa de secuestro en 1982 de un subprefecto de policía de Roma, Nicola Simone, gravemente herido en el ataque.

"Hice cantidad de cosas estúpidas y no las volvería a hacer, pero yo cambié", declaro Maurizio di Marzio hace unos años a la revista italiana Panorama. "Ya pasé seis años en la cárcel. Nunca maté a nadie", agregó.

Los otros nueve involucrados, siete hombres y dos mujeres de 63 a 77 años y libres bajo control judicial, comparecieron el 23 y el 30 de junio ante la corte de apelaciones de París, encargada de examinar la validez de las demandas de extradición.

La corte dará veredicto el 29 de septiembre.

bl/pga/dch/cls/eg/mb

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente