Detenidos en Francia siete exmiembros de las Brigadas Rojas italianas

·3 min de lectura

Siete exmiembros de los grupos de ultraizquierda Brigadas Rojas, condenados en Italia por actos de terrorismo, fueron detenidos en Francia este miércoles, a pedido de las autoridades de Italia, donde el recuerdo de sus actos "de barbarie sigue vivo".

Francia ha servido durante mucho tiempo como refugio para las figuras de las Brigadas Rojas debido a una política establecida por el expresidente socialista François Mitterrand, que ha causado tensiones con Roma.

La llamada "Doctrina Mitterrand", adoptada en 1985, ofrecía asilo a los extremistas siempre que renunciaran a la violencia y no fueran buscados en Italia por asesinato u otros "delitos de sangre".

El presidente Emmanuel Macron autorizó la detención de diez exmiembros de las Brigadas Rojas, de los cuales tres seguían siendo buscados, indicó el Palacio del Elíseo en un comunicado.

En la nota se señala que Macron sigue defendiendo la "Doctrina Mitterrand", pero que las detenciones y extradiciones forman parte de los esfuerzos por resolver las tensiones de larga data con el país vecino.

"Francia, también afectada por el terrorismo, comprende la absoluta necesidad de hacer justicia a las víctimas", reza el comunicado.

Los grupos de ultraizquierda como las Brigadas Rojas sembraron el caos durante el periodo en Italia conocido como los "Años de Plomo" desde finales de los años 60 hasta mediados de los 80.

Las Brigadas Rojas fueron las más conocidas y se les atribuyó la autoría de cientos de asesinatos, incluido el secuestro y asesinato del líder democristiano y ex primer ministro Aldo Moro en 1978.

- Tensiones diplomáticas -

La presencia de cientos de exmiembros de estas brigadas en Francia, que son buscados por Italia por crímenes violentos, ha causado tensiones entre los dos vecinos durante décadas.

En 2019, el entonces ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, dijo que escribiría a Macron "para pedirle que dejara de permitir que los terroristas que han masacrado a los italianos puedan beber champán libremente".

Las relaciones entre Francia e Italia atravesaban entonces turbulencias, pero Macron ve al nuevo primer ministro italiano, Mario Draghi, como un estrecho aliado pro Unión Europea.

Draghi manifestó su "satisfacción" por la decisión de Francia de proceder a estas detenciones y señaló que estas personas "son responsables de delitos muy graves de terrorismo".

"El recuerdo de esos actos de barbarie sigue vivo en la conciencia de los italianos", añadió.

"No se puede huir de nuestras propias responsabilidades, del dolor y daño que se ha causado", escribió el ministro el ministro de Relaciones Exteriores, Luigi Di Maio en un mensaje en Facebook.

Dijo que las detenciones eran el resultado de la cooperación de las autoridades de ambos lados de la frontera.

Entre los detenidos se encuentra Marina Petrella, de 66 años, cuya extradición fue bloqueada en 2008 por el entonces presidente Nicolas Sarkozy tras la intervención de su esposa Carla Bruni, nacida en Italia.

Petrella, que en 2008 tenía problemas de salud, fue condenada a cadena perpetua por asesinato en Italia y la intervención de Sarkozy provocó en su momento la furia de Roma.

La abogada Irene Terrel, que representa a Petrella y a otros cuatro exmiembros de las Brigadas Rojas, declaró a la AFP que estaba "indignada" por las detenciones.

"Desde los años 80, estas personas han estado bajo la protección de Francia. Han rehecho su vida aquí durante 30 años a la vista y conocimiento de todo el mundo, con sus hijos y sus nietos... y luego, de madrugada, vienen a buscarlos, 40 años después de los hechos", dijo.

La letrada añadió que sus clientes recurrirían su detención.

La justicia francesa debe ahora pronunciarse sobre su extradición.

leb-meb/bl