Detenido en Argel el opositor Rachid Nekkaz nada más llegar de España

Fuerzas de Seguridad argelinas arrestaron hoy al controvertido millonario Rachid Nekkaz, presidente del opositor y no autorizado Movimiento para la Juventud y el Cambio, en el aeropuerto de Argel. EFE/Yoan Valat/Archivo

Argel, 4 dic (EFE).- Fuerzas de Seguridad argelinas arrestaron hoy al controvertido millonario Rachid Nekkaz, presidente del opositor y no autorizado Movimiento para la Juventud y el Cambio, en el aeropuerto de Argel, escasos minutos después de que descendiera de un vuelo procedente de la ciudad española de Alicante, informó la televisión nacional.

Según la fuente, Nekkaz, que depositó la candidatura a las presidenciales del pasado verano, finalmente pospuestas para 12 de diciembre, fue conducido ante un juez del tribunal de la localidad de Dar El Beida, al este de Argel, quien ordenó su entrada provisional en prisión por presuntos delitos de "atentado contra la unidad nacional" e "incitación al alzamiento".

Antes de volar desde España, el multimillonario había difundido un vídeo en las redes sociales en el que aseguraba que viajaba a Argel para presentar una demanda contra el jefe del Ejército y nuevo hombre fuerte del país, general Ahmed Gaïd Salah.

Días antes, había divulgado otro vídeo en contra de los diputados que votaron en favor de la polémica reforma de la ley de hidrocarburos, que conforma la apuesta de Argelia por las energías fósiles en vez de las renovables y abre el país a nuevas prospecciones y proyectos, algunos relacionados con la explotación del controvertido gas esquisto.

Argelia es escenario de protestas populares masivas desde el pasado 22 de febrero, fecha en la que arrancaron para impedir que el presidente Abdelaziz Bouteflika pudiera presentarse a un quinto mandato consecutivo en las elecciones previstas para abril.

El mandatario renunció a su cargo a finales de marzo, presionado por la calle pero también por el propio Gaïd Salah, quien pidió en público su inhabilitación y trató después de desligarse de Bouteflika, quien lo nombró en 2004 y con quien colaboró durante más de una década.

Tras la caída del mandatario, el general impulsó una pretendida campaña de "manos limpias" que ha llevado a la cárcel a numerosos políticos, militares y empresarios próximos al llamado "clan Bouteflika", pero también a periodistas y opositores, como el comandante Lajdar Buregaa, uno de los fundadores del Frente de Fuerzas Socialistas (FFS), el primer partido opositor en la historia de la Argelia independiente.

Entre los encarcelados destacan también el hermano del exmandatario, Said, al que se consideraba el verdadero poder en la sombra y al general Mohamad Mediane "Tawfik", durante 25 años jefe de los temidos servicios secretos y su potencial sucesor.

Los manifestantes se mantienen desde entonces en la calle, ahora para exigir la caída del propio Gaïd Salah y del actual Gobierno interino, liderado por el exministro de Interior Nouredin Bedoui y otros políticos de la era Bouteflika, y la cancelación de las presidenciales, que consideran una "charada" del régimen militar para legitimarse y perpetuarse en el poder, que ejerce desde la independencia de Argelia en 1962.

El régimen ha iniciado una discreta política de represión que se caracteriza por una serie de detenciones selectivas de líderes del movimiento Hirak, al margen de las manifestaciones, que han comenzado a repercutir en el ánimo de la población y han reducido el número de los que salen a las calles cada martes y cada viernes. EFE