Después de un siglo las tortugas gigantes vuelven a nacer en Galápagos

Primeros nacimientos de tortugas gigantes en isla Pinzón | imagen Parque Nacional de Galápagos

La isla de Pinzón es un pequeño trozo de tierra de apenas 18 kilómetros cuadrados que emerge en el Pacífico en el célebre archipiélago de Galápagos. Este paradisíaco entorno sirve de hábitat natural a infinidad de especies como leones marinos, gavilanes, iguanas marinas y, por supuesto, es el hogar ancestral de las impresionantes tortugas gigantes de Galápagos.

En el siglo XVIII los barcos piratas y balleneros que arribaron a aquellas costas trajeron consigo una plaga de ratas negras que han representado una verdadera pesadilla durante todos estos años. Durante más de un siglo, no se ha registrado ni un solo nacimiento de tortuga gigante en esta isla ya que las ratas se habían convertido en depredadores implacables de todos sus huevos.

La preocupación de las autoridades ecuatorianas hizo que se realizaran numerosos estudios para analizar la forma más eficaz de acabar con la plaga de ratas negras en Pinzón. Finalmente, en 2012, se llevó a cabo una evacuación de las especies más afectadas que allí habitaban, incluyendo una pequeña colonia de gavilanes, para poder así fumigar con veneno toda la isla.

Tareas de fumigación y exterminio de la plaga de ratas negras en la isla Pinzón | imagen Parque Nacional Galapagos

Cinco años después de aquella operación de extinción de plagas, un monitoreo de los lugares de anidación de las tortugas han traído una gran noticia para empezar el año: se han registrado los primeros nacimientos de estos queridos gigantes.

Los gavilanes han sido devueltos a sus lugares de anidamiento en Pinzón, tras haber sido trasladados durante estos años a la vecina isla de Santa Cruz, y no se han detectado problemas de adaptación a sus antiguos emplazamientos. Además han regresado otras especies de lagartos, palomas y serpientes que también habían sido trasladadas durante el tiempo que duró la fumigación, ya que se temía que murieran si se alimentaban de los cadáveres de ratas envenenadas.

Toda esta operación de traslado de especies, fumigación, retirada de cuerpos y vuelta de las especies ha durado algo más de seis años, pero los resultados pueden calificarse como excelentes puesto que las autoridades han dado por exterminada la plaga de ratas y las especies autóctonas han vuelto con fuerza a la isla donde siempre han habitado.

Por supuesto, el gran desafío para el futuro es evitar que un paraje tan delicado se vea afectado por nuevas plagas de especies invasoras que desplacen a las autóctonas. La isla se vigilará y cuidará para evitar la introducción de inquilinos indeseados y para que las nuevas tortugas puedan desarrollarse sin problemas.

Referencias y más información:

Josep Marian “Tortoises born again on Galapagos Islands” Mesothelioma Asbestos Australia

Al Dia News “Tortoisses being born once again on Galapagos Islands after rats exterminated