Marruecos e Israel firman acuerdos de cooperación tras primer vuelo comercial directo

Ismail BELLAOUALI
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La primera visita oficial de una delegación israelí a Marruecos, que llegó este martes en el primer vuelo comercial directo entre los dos países, culminó con la firma de varios acuerdos de cooperación, casi dos semanas después del acercamiento orquestado por Estados Unidos.

La conexión aérea entre Tel Aviv y Rabat fue inaugurada por Jared Kushner, yerno y consejero del presidente estadounidense, Donald Trump, y por el asesor de seguridad del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, Meir Ben Shabbat.

El avión, que partió con gran pompa del aeropuerto de Tel Aviv, se posó discretamente en Rabat, antes de una serie de citas oficiales, entre ellas una audiencia en el palacio real.

Esta visita es el primer resultado de la larga negociación que ha convertido a Marruecos en el cuarto país árabe en establecer relaciones con Israel, a cambio del reconocimiento estadounidense de su "soberanía" en la antigua colonia española del Sáhara occidental.

Para el rey de Marruecos, Mohamed VI, se trata de un "hito histórico", que abre, según Kushner una "nueva era de cooperación" y supone un paso "mayor para la paz", en palabras de Netanyahu.

La declaración tripartita firmada en Rabat el martes recapitula los diferentes compromisos adoptados: apertura de un consulado en Dajla (antigua Villa Cisneros en el Sáhara occidental), ayuda estadounidense al desarrollo de la antigua colonia española, restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Israel y Marruecos, desarrollo de la cooperación económica y apertura de vuelos directos entre los dos países.

Estados Unidos ha prometido 3.000 millones de dólares de "apoyo financiero y técnico para proyectos de inversión privados" en Marruecos y en África subsahariana "en coordinación con socios marroquíes", según el acuerdo.

Crucial para Rabat, Kushner ha reiterado el apoyo del presidente Trump a Marruecos sobre el dosier del Sáhara occidental, territorio desértico que reivindican los independentistas del Frente Polisario apoyados por Argelia. Las negociaciones que promueve Naciones Unidas están en punto muerto desde la primavera de 2019.

"Al reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara occidental, el presidente Trump ha revocado el status quo que no beneficiaba a nadie y, en su lugar, ha puesto en marcha una solución duradera y mutuamente aceptable", aseguró Kushner en una conferencia de prensa.

"Una verdadera autonomía es la única opción factible, pero esto llevará tiempo e instamos a todas las partes a que se comprometan de forma constructiva ante Naciones Unidas para avanzar en las negociaciones", dijo haciendo suya la solución que propone Rabat en las negociaciones que se realizan bajo la égida de la ONU.

El Polisario quiere la independencia y pide que se organice un referéndum de autodeterminación como prevé la ONU.

- "Visión poderosa" -

Para Kushner, la "visión poderosa" de Trump en materia de política extranjera "ha abierto nuevas vías para que las naciones salgan de décadas de inestabilidad y de crisis" y anuncia una "nueva era de tolerancia".

Marruecos es el cuarto país árabe que anuncia este año una normalización de sus relaciones con Israel, después de Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Sudán.

Israel y Marruecos firmaron el martes cuatro acuerdos de cooperación en los campos del agua, la aviación y las finanzas. La oficina de enlace con Israel, que estaba cerrada desde 2000, reabrirá en Rabat antes de dos semanas, precisó el ministro marroquí de Relaciones Exteriores, Nasser Bourita.

Los vuelos directos permitirán a los turistas israelíes viajar directamente a Marruecos. Hasta ahora, entre 50.000 y 70.000 turistas israelíes viajaban al país del Magreb a través de otros países.

"Este viaje ha cautivado la imaginación de los israelíes y sobre todo del millón de (judíos) de ascendencia marroquí", aseguró Kushner.

Marruecos cuenta con la mayor comunidad judía de África del norte (unas 3.000 personas) y reconoce en su Constitución su "afluente hebraico".

Pero como el Sáhara, el apoyo a los palestinos en Marruecos está considerado como una "causa nacional".

Desde el anuncio de la reanudación de las relaciones diplomáticas, Mohamed VI había asegurado al presidente palestino Mahmud Abas que proseguirá "el compromiso permanente y sostenido de Marruecos en favor de la causa palestina justa". El monarca, de 57 años, reiteró el martes la "posición constante" del reino basada en una solución con dos Estados.

Aunque el reconocimiento estadounidense de la "marroquinidad del Sáhara" fue ampliamente saludado en el reino, la reanudación de las relaciones con el Estado hebreo ha sido criticada. El martes, una coalición que agrupa a una treintena de asociaciones y partidos de extrema izquierda marroquíes ha denunciado la visita de la "delegación sionista" e instó a "resistir la normalización" con Israel.

Los palestinos se oponen a estos acuerdos pues consideran que la normalización de las relaciones entre Israel y el mundo árabe debería hacerse solo tras un acuerdo de paz.

Israel y Marruecos habían mantenido relaciones oficiales en los años 1990, antes de la segunda Intifada en 2000.

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