Desmontando, uno a uno, los argumentos antivacunas

Javier Peláez
Una niña a punto de ser vacunada en Kiev el 15 de enero de 2018, en pleno brote de sarampión en Ucrania. <span>Los casos de sarampión se han multiplicado un 400% en 2017.</span> (AFP | Sergei Supinsky)
Una niña a punto de ser vacunada en Kiev el 15 de enero de 2018, en pleno brote de sarampión en Ucrania. Los casos de sarampión se han multiplicado un 400% en 2017. (AFP | Sergei Supinsky)

Hace apenas unos días la Organización Mundial de la Salud alertaba del sorprendente aumento de los casos de sarampión en 2017. Solo en Europa se registraron treinta y cinco víctimas mortales y más de 21.000 infectados por una enfermedad para la que, paradójicamente, contamos con una vacuna eficaz desde hace décadas. Estos datos significan un aumento sin precedentes del 400% respecto a los casos registrados en 2016.

Son datos alarmantes pero sobre todo son datos muy tristes porque resulta que hoy en día tenemos las herramientas necesarias para erradicar por completo de todo el mundo una enfermedad mortal como el sarampión.

La respuesta a estas preocupantes cifras en Europa se encuentra en el descenso de las vacunaciones provocadas por diversos factores, entre los que se encuentran la disminución de la cobertura general de vacunación, sobre todo entre grupos marginados, o interrupciones, incluso paralizaciones, en el suministro en determinados países. Y por supuesto, además de estas causas generales también hay que citar los movimientos antivacunas que están convenciendo a algunos padres con argumentos alarmistas y peligrosos.

La semana pasada, el estupendo canal de AsapSCIENCE publicó un necesario vídeo explicando, y derribando, uno por uno los argumentos más utilizados por los antivacunas.

Veamos el vídeo y después comentaremos los aspectos más destacados:

Para desmontar los argumentos antivacunas más típicos empezaremos por la toxicidad de las vacunas. Algunos grupos afirman que no vacunan a sus hijos porque las vacunas contienen elementos tóxicos, ¿qué hay de cierto en esto?

¿Las vacunas contienen timerosal de mercurio? Ya no. Desde hace más de una década el tiomersal o timerosal se retiró de las vacunas infantiles en toda Europa y Estados Unidos. Nunca existió ni una sola prueba que demostrara su peligrosidad, sin embargo, este elemento se retiró para calmar las protestas de ciertos grupos públicos.

¿Las vacunas contienen aluminio? Sí, pero el aluminio está presente en cientos de productos que consumimos a diario así que la pregunta correcta debería ser: ¿cuánto aluminio contienen las vacunas? La respuesta es que diariamente consumimos entre 2 y 10 miligramos de aluminio, mientras que una vacuna apenas contiene 0,125 miligramos.

Ezekiel Stephan, otro triste ejemplo de bebé fallecido porque sus padres no lo vacunaron.
Ezekiel Stephan, otro triste ejemplo de bebé fallecido porque sus padres no lo vacunaron.

Otros argumentos que suelen esgrimir los diferentes grupos de antivacunas suelen estar relacionados con los efectos que producen las vacunas en los niños. En su gran mayoría son argumentos erróneos, en algunos casos falsos y en ocasiones incluso fraudulentos.

¿Las vacunas provocan autismo? Esta idea la fabricó el médico estadounidense Andrew Wakefield y desde hace años sabemos que fue un fraude. Wakefield falsificó y manipuló los datos de su estudio y por ello se le retiró la licencia de médico y sus estudios fueron retractados. A pesar de que el fraude se destapó hace más de 7 años, muchos grupos antivacunas siguen utilizando este falso estudio.

¿Las vacunas provocan más alergias en los niños? Otro argumento falso. De hecho los estudios (y la lógica) indican todo lo contrario: Las vacunas fortalecen el sistema inmune y los niños vacunados suelen manifestar menos alergias que los niños no vacunados.

Niños con poliomelitis en la década de 1980
Niños con poliomelitis en la década de 1980

Otro argumento muy utilizado es que las enfermedades para las que se vacunan a los niños no son tan graves y que no ocurre nada si el niño las pasa. Para responder a esta cuestión tan solo hay que mirar la imagen superior: corresponde a la poliomielitis y desde los más remotos orígenes del hombre ha causado estragos entre la población infantil. Otras enfermedades como el sarampión, la tos ferina, el cólera, el tétanos o la rabia pueden resultar muy peligrosas y causar la muerte.

Referencias y más información:

Canal AsapSCIENCE “Debunking Anti-Vaxxers

Carlos Zahumenszky “Cómo desmontar uno por uno los argumentos antivacunas” Gizmodo