El desempleo sube en 29.400 personas y se destruyen 124.100 empleos en el primer trimestre, según la EPA

Eduardo Loren

La Semana Santa no ha salvado la situación. El primer trimestre es una época tradicionalmente mala para el mercado laboral. Este año no solo se ha cumplido con la tradición, sino que ha sido peor de lo esperado. El paro ha subido en 29.400 personas y se han destruido 124.100 puestos de trabajo en el primer trimestre, según la Encuesta de Población Activa (EPA) que el INE ha publicado este jueves.

Las cifras de este primer trimestre son mucho peores que las de 2017, cuando el desempleo subió en 17.200 personas y se destruyeron cerca de 70.000 puestos de trabajo. De hecho, son las peores cifras de un inicio de año desde 2014. La subida del desempleo es la más elevada desde 2013, cuando subió en más de 257.200 personas.

La tasa paro se ha incrementado dos décimas en el primer trimestre, hasta alcanzar el 16,74%. El número total de desempleados asciende hasta los 3.796.100 personas y el número de ocupados en 18.874.200.

(INE)

Nadie pronosticaba unas cifras tan malas. Asempleo, la patronal de las ETT, estimó una disminución en el número de ocupados de unas 66.000 personas y un incremento de 13.000 parados, muy lejos de lo que ha ocurrido finalmente.

Así ha evolucionado el desempleo en España en los últimos años:


Paro en España (EPA)
Infogram

La destrucción de empleo se ha concentrado en el sector privado, que destruyó 155.200 puestos de trabajo. Los sectores donde más ha bajado el empleo han sido servicios e industria, mientras que los que ha creado puestos de trabajo han sido la agricultura y la construcción. El incremento de la ocupación del sector público en 31.000 empleos no ha sido suficiente para compensar estas pérdidas.

A pesar de estas malas cifras, el empleo ha crecido en 435.900 personas en los últimos doce meses, es decir, la ocupación ha aumentado un 2,36%. En concreto, esta cifra se desglosa en 304.000 personas que han empezado a trabajar en el sector privado y 131.900 personas en el sector público.

La destrucción se...

Sigue leyendo en El HuffPost