Descubren en Valdepeñas el mayor laboratorio de anabolizantes de Europa

Agencia EFE
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Madrid, 28 abr (EFE).- La Policía Nacional ha desmantelado el laboratorio clandestino de anabolizantes y hormonas más activo en Europa, liderado por un joven sin ninguna formación científica. Desde una vivienda de Valdepeñas (Ciudad Real) producía 1.000 kilos al año de sustancias prohibidas que distribuía sin control a particulares, gimnasios o tiendas de dietética de Ciudad Real, Cádiz, Almería, Castellón y Málaga.

Sergio, de entre veinte y treinta años, era el jefe de este suculento negocio cuyos beneficios invertía en criptomonedas y que él mismo había montado hacía al menos tres años. Su volumen había ido en aumento hasta el punto de que pensaba mudarse a Portugal para continuar con la expansión de la producción de anabolizantes.

Este miércoles los responsables de esta operación, que se ha saldado con 21 detenidos y la intervención de tres millones de dosis y más de 65 kilos para la fabricación de otros 38 millones de dosis, han dado detalles de la investigación iniciada en diciembre de 2018 cuando los agentes intervinieron en La Línea de la Concepción (Cádiz) un total de 500 cajas de anabolizantes de la misma marca.

Fue esta incautación la que permitió empezar a tirar del hilo a los especialistas de la sección de Consumo, Medio Ambiente y Dopaje en el Deporte de la Policía, que finalmente llegaron hasta Valdepeñas y a varios de los implicados relacionados con el tráfico de drogas en el pasado.

Todos conformaban diferentes células de distribución dependientes de Sergio, su líder, un joven que vivía con su madre en Valdepeñas, que había trabajado como pintor y que llevaba una vida "bastante anodina", según los investigadores, pues no hacía ninguna ostentación del "emporio" que había empezado a crear.

Y es que, según los agentes, este chico era consumidor de este tipo de productos, bastante costosos, cuando se percató de que era más rentable adquirir por su cuenta los principios activos desde China, Holanda o el Reino Unido. A partir de ahí, vio claro que existía mercado para directamente proporcionar las sustancias a clientes.

Se inventó dos marcas y comenzó a realizar la distribución por dos vías: la entrega en mano o a través de sus lugartenientes en otros puntos de España, fundamentalmente, Cádiz, Almería, Castellón y Málaga.

En las tres últimas provincias, la organización disponía de un negocio de nutrición, con apariencia de legalidad, que era utilizado como plataforma de promoción y contacto con potenciales clientes.

Juanjo José Castro, jefe de esta sección policial dependiente de la Unidad de Delincuencia Violenta y Especializada (UDEV), dirigida por el comisario Tomás Francisco González de la Oliva, ha explicado que la organización contaba con más de 30 tipos distintos de productos y utilizaban dos marcas propias inventadas.

Además preparaban mezclas de fármacos en jeringuillas para ser administrados directamente, una misión a la que se dedicaba una mujer en La Línea de al Concepción (cádiz), madre del dueño de uno de los dos gimnasios de la localidad que distribuían esta mercancía.

Esta mujer, que decía ser médico-practicante jubilada, se encargaba de hacer "pócimas" o "combos" de medicamentos para inyectarlos ella misma a los clientes.

La organización estaba distribuyendo más de 800 kilogramos de medicamentos ilegales –anabolizantes, péptidos y hormonas- anuales, entre los que eran fabricados en el laboratorio clandestino y los que importaban.

La operación se ha realizado en contacto permanente con la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte, que ha aportado información y asesoramiento de importancia para el buen fin de la investigación.

Su director, José Luis Terreros, ha calificado de "éxito" histórico en la lucha contra el dopaje el descubrimiento de este laboratorio, no solo por la cantidad de sustancias sino por la variedad de las mismas. En lo que va de año, son ya nueve los talleres similares desmantelados por la Policía.

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