Descubren que la Tierra puede cambiar sus polos magnéticos mucho más rápido de lo que creíamos

Javier Peláez
Un nuevo artículo descubre que la Tierra puede cambiar la polaridad de su cambio magnético en tan solo unas décadas | imagen NASA
Un nuevo artículo descubre que la Tierra puede cambiar la polaridad de su cambio magnético en tan solo unas décadas | imagen NASA

Comencemos con un poco de Historia. En 1831, el explorador polar James Clark Ross, oficial y botánico de la Royal Navy, se convirtió en el descubridor oficial del Polo Norte Magnético. El 01 de junio de aquel año, y acompañado en trineo por una partida de inuits, el británico anotó el hallazgo en la Península de Boothia, un inhóspito lugar del Ártico canadiense. Después de aquel descubrimiento pasaron varias décadas sin que nadie volviera a localizar ese punto concreto del magnetismo terrestre. De hecho tuvieron que pasar más de 70 años hasta que otro explorador polar, el noruego Roald Amundsen, consiguió situar de nuevo el Polo Norte magnético de nuestro planeta. Sin embargo, Amundsen se llevó una gran sorpresa: sus mediciones indicaban que el Polo Norte Magnético se había desplazado cientos de kilómetros de la posición original en la que Ross lo descubrió por primera vez.

Hoy sabemos que el Polo Norte magnético se ha desplazado durante el último siglo más de 1.100 kilómetros, y si queréis conocer un dato algo inquietante os diré que hasta hace unas décadas se movía a unos 10 kilómetros por año, sin embargo, y aún no sabemos exactamente la razón, desde 1970 su desplazamiento se ha acelerado y en la actualidad se mueve a unos 40 km por año…

La polaridad de nuestro planeta no es algo fijo y constante. Se desplaza con el tiempo e incluso cambia completamente cada cierto tiempo. En estos eventos la polaridad de nuestro planeta se invierten, los polos norte y sur magnéticos cambian su localización. Gracias a cientos de estudios en geología, mineralogía y magnetismo sabíamos que la última de estas inversiones se produjo hace 780.000 años. Se conoce como Inversión magnética de Brunhes-Matuyama y hasta ahora es el cambio de polaridad reciente más conocido. Se utiliza a menudo para datar fósiles y restos encontrados en yacimientos arqueológicos, como Atapuerca.

La inversión magnética de hace 780.000 años señalada en uno de los yacimientos de Atapuerca | imagen Javier Peláez
La inversión magnética de hace 780.000 años señalada en uno de los yacimientos de Atapuerca | imagen Javier Peláez

Todavía tenemos muchas lagunas sobre estos eventos de inversión magnética. Los expertos han encontrado pruebas de numerosos cambios a lo largo de la Historia pero no conocemos su frecuencia exacta, si es que la tienen. El consenso apunta a que puede haber de 1 a 5 cambios de polaridad cada millón de años. En ocasiones llegan a pasar millones de años sin que ocurra ninguna y otras veces hemos encontrado pruebas de varias inversiones muy seguidas en el tiempo.

Tampoco sabíamos si estas inversiones se producían de manera paulatina, o por el contrario podían tener lugar de manera rápida y repentina. Sin embargo, un estudio publicado hace tan solo unos días en la célebre revista científica PNAS, ha descubierto que estas inversiones magnéticas pueden producirse mucho más rápido de lo que podríamos haber imaginado.

En el nuevo estudio, un equipo internacional de científicos analizó 16000 años de historia geomagnética codificados en los átomos de una antigua estalagmita en China. Esta historia escrita en piedra les llevó a afirmar que hace unos 98.000 años, el campo magnético del planeta volcó repentinamente la polaridad… y lo hizo en tan solo 100 años, aproximadamente 30 veces más rápido que la tasa generalmente esperada, y 10 veces más rápido de lo que se pensaba, la velocidad más rápida que creíamos posible.

El descubrimiento, por tanto, es doble: hemos descubierto una nueva inversión magnética (la más reciente hasta la fecha) y también sabemos que la rapidez de este tipo de eventos geológicos puede ser realmente asombrosa, llegando a durar apenas unas décadas.

Tecnologías que dependen de sistemas de geolocalización | imagen wikicommons
Tecnologías que dependen de sistemas de geolocalización | imagen wikicommons

Por supuesto, la pregunta más inmediata que cualquier lector se plantea en este momento es si estos cambios de polaridad revisten peligro para la vida, o más concretamente para el ser humano. Para contestar esta pregunta primero debemos señalar que estos cambios magnéticos se han producido en numerosas ocasiones durante la larga historia de nuestro planeta y no ha habido cambios significativos en los seres que lo habitaban. Existen estudios que apuntan a que nuestro escudo magnético puede disminuir su efectividad hasta un 10 por ciento, durante las etapas intermedias de la inversión, pero no parece ser suficiente para causar daños notables en la vida o en las personas.

No obstante hay un elemento añadido que sí deberíamos considerar: la tecnología.

En la actualidad el ser humano ha creado una sociedad que depende de incontables tecnologías asociadas al magnetismo terrestre. Sistemas de geolocalización, satélites, telecomunicaciones, rutas aéreas y marítimas… una intrincada red de tecnología que podría verse muy afectada por estos cambios magnéticos que dejaría pérdidas económicas billonarias.

También es cierto que somos capaces de incluir eficazmente estos cambios magnéticos y adaptarnos a las nuevas circunstancias, pero los expertos en el tema sospechan que deberíamos hacer más esfuerzos en desarrollar tecnología en previsión de la llegada de un evento magnético de estas características para minimizar, en todo lo posible, los daños y perjuicios que conllevaría.

Referencias científicas y más información:

Yu-Min Chou, Xiuyang Jiang, Qingsong Liu, Hsun-Ming Hu, et al. “Multidecadally resolved polarity oscillations during a geomagnetic excursion” PNAS (Proceedings of the National Academy of Science) August 20, 2018. DOI:10.1073/pnas.1720404115

Brandon Specktor “Earth’s Magnetic Field Can Reverse Poles Ridiculously Quickly, Study Suggests” Live Science