Descubren al culpable del alarmante crecimiento en número de los terraplanistas

Youtube no ayuda abiertamente pero facilita la expansión de ideas conspirativas. (Crédito imagen: Flickr).

¿Recordáis que hace más de un año os hablé de un chiflado dispuesto a arriesgar su vida lanzándose en un cohete que había fabricado, para demostrar que la Tierra era plana? Bien, pues aunque resulte lamentable, debemos reconocer que no es el único chiflado dispuesto a creerse esa barbaridad. De hecho, por lo que acabo de leer The Guardian, la legión de “terraplanistas” sigue creciendo, aunque al menos ya hemos identificado al principal culpable de esta epidemia de desinformación: los vídeos de Youtube.

La sospecha en el crecimiento en número de los seguidores de esta creeencia anticientífica se confirmó tras observar el número de asistentes a una conferencia “terraplanista” que tuvo lugar en 2017 en Raleigh, Carolina del Norte. Los convencidos fueron más numerosos, un año más tarde, en otra reunión similar organizada en Denver, Colorado.

Rauda y veloz, una investigadora de la Universidad Tecnológica de Texas llamada Asheley Laundrum, aprovechó esta última reunión para entrevistarse con 30 asistentes a estas conferencias. Cuando se les preguntó cómo habían llegado a convencerse de que la Tierra no es una esfera, sino una especie de tapa de alcantarilla gigantesca, todos salvo uno reconocieron que dos años antes no creían en semejante cosa, pero que habían cambiado de opinión tras ver unos vídeos que promocionaban la idea en Youtube. ¡Ahí lo tenéis!

Como no hay dos sin tres. Los asistentes entrevistados reconocieron haber visto otros vídeos conspirativos, en concreto sobre “versiones alternativas” sobre los atentados del 11 de septiembre, el tiroteo de la escuela Sandy Hook o si la NASA había realmente llegado a la launa. ¿La razón? Después de ver un vídeo en Youtube sobra Terraplanismo, el popular reservorio de material audiovisual te ofrece ver otros contenidos relacionados.

Algunos de los asistentes a la conferencia reconocieron que en principio querían ver los vídeos para rebatirlos, pero que pronto se vieron superados por la cantidad de material y los argumentos, de modo que terminaron vencidos… y convertidos en “creyentes”.

En opinión de la citada Laundrum, algunos vídeos sobre terraplanismo, en concreto uno que ofrece 200 pruebas de que la Tierra no gira (visto en más de 700.000 ocasiones) parece ser efectivo porque ofrece argumentos que resultan atractivos a personas con diferentes mentalidades (desde los creyentes en la literalidad de la Biblia, pasando por los conspiranoicos que creen que en Roswell se estrelló un OVNI en 1947, hasta personas con una inclinación más científica).

Las conclusiones del trabajo de Laundrum, presentados durante la reunión anual de la AAAC (Asociación Americana para el Avance de la Ciencia) en Washington DC, no culpan directamente a YouTube de estar haciendo algo incorrecto. No obstante la investigadora reconoció que si quisieran podrían ajustar sus algoritmos para mostrar primero la información realmente precisa, relegando las “fake news” a lugares menos visibles.

En sus propias palabras: “Hay mucha información útil en YouTube, pero también mucha información errónea. Sus algoritmos hacen que sea fácil terminar cayendo en el pozo de la desinformación, al presentar cierta clase de material a personas más susceptibles”.

¿Y tú? ¿Crees que Youtube debería cambiar su política para relegar los contenidos poco serios a las últimas posiciones en sus búsquedas?

Me enteré leyendo The Guardian.