Descifrando papiros carbonizados por el Vesubio

Lo que veis en la imagen superior son los restos carbonizados de un papiro procedentes de excavaciones en la antigua ciudad romana de Herculano, sepultada en el año 79 de nuestra era por la gigantesca erupción volcánica del Vesubio.

Se localizaron en la conocida como “Villa de los papiros”, una lujosa casa romana propiedad de Lucio Calpurnio Pisón, suegro del mismísimo Julio César, que fue descubierta por el arqueólogo alemán Karl Jakob Weber a mediados del siglo XVIII. Durante todos estos años se han realizado infinidad de intentos por descifrar los más de 1.700 papiros calcinados encontrados en la biblioteca de esa villa.

En un principio se creyeron que eran simples troncos quemados, por lo que los primeros excavadores utilizaron muchos de esos papiros como leña y antorchas. Desde el momento en que se descubrió que aquellos leños carbonizados eran en realidad papiros pertenecientes a la amplia biblioteca filosófica de Pisón, numerosos equipos de científicos han trabajado para desvelar el contenido de los papiros.

Después de algunos avances previos utilizando luz infrarroja durante la década de los ’90, finalmente en enero del año pasado investigadores pertenecientes al ESRF (Instalaciones europeas de radiación sincrotrón) lograron algo que personalmente me parece de ciencia ficción: Leer partes de ese trozo calcinado de pergamino utilizando novedosas técnicas de renderizado mediante rayos X.

Los trabajos han continuado y ahora el Sincotrón Europeo nos vuelve a traer noticias sorprendentes: La tinta con la que fueron escritos contiene plomo. Esto significa una pequeña revolución puesto que hasta ahora siempre habíamos pensado que este aditivo se había empezado a utilizar varios siglos más tarde.

El artículo, publicado estos días en PNAS, abre una puerta a otro tipo de técnicas con las que desvelar el contenido de los papiros. Al contener trazas de plomo los expertos han podido utilizar fluorescencia por rayos X consiguiendo así los mejores resultados hasta la fecha.

Además, y como se puede ver en la imagen superior, los textos están escritos en dos renglones, una regla de escritura que también se creía posterior y que pensábamos que se había empezado a introducir por primera vez en la Edad Media.

La presencia de plomo en la tinta que utilizaban ha sido un afortunado descubrimiento puesto que nos facilitará la lectura de muchos de estos papiros. La biblioteca de Pisón albergaba miles de papiros pertenecientes a varias épocas, por lo que no todos contienen plomo en la tinta, sin embargo ya es un gran avance después de tanto tiempo.

Bajo sus carbonizadas capas enrolladas nos aguardan aún más sorpresas, así como la posibilidad de recuperar obras perdidas de autores como Epicuro o Filodemo de Gadara que, como ave fénix, literalmente volverían a la vida desde sus cenizas.

Referencias científicas y más información:

Emmanuel Bruna, Marine Cottec, Vito Mocellah, et al. “Revealing metallic ink in Herculaneum papyri” PNAS proceedings of the national academy of sciences DOI: 10.1073/pnas.1519958113

Vito Mocella, Emmanuel Brun, Claudio Ferrero & Daniel Delattre “Revealing letters in rolled Herculaneum papyri by X-ray phase-contrast imaging” Nature Communications 6, Article number: 5895 DOI:10.1038/ncomms6895

S. van Gilder “Lead ink from scrolls may unlock library destroyed by Vesuvius” New Scientist