Cinco desafíos que aguardan al próximo presidente de Irán

·4 min de lectura

El vencedor de las elecciones presidenciales de Irán enfrentará un conjunto de retos difíciles una vez que asuma el mando en agosto en sustitución de Hasan Rohani.

Siete candidatos disputan la elección del 18 de junio, con un posible balotaje el 25 de junio.

El ultraconservador Ebrahim Raisi es considerado el favorito para ganar, tras la descalificación de sus rivales más fuertes. Asumiría el cargo en un país donde el poder está en manos del guía supremo, el ayatolá Alí Jamenei.

Los siguientes son los cinco temas principales que enfrentará el próximo presidente.

- Resolver la economía -

Todos los candidatos coinciden en que la prioridad es reactivar la economía, golpeada duramente por sanciones desde que el presidente estadounidense Donald Trump se retiró del acuerdo nuclear iraní. El daño fue agravado por la pandemia del covid-19.

Inicialmente había esperanzas de una llegada de inversión extranjera tras el acuerdo de 2015 entre Irán y las potencias mundiales, en las que el país se comprometió a no construir o adquirir armas nucleares, una meta que asegura nunca ha tenido.

Pero tales esperanzas se disiparon cuando Trump, en 2018, se retiró del acuerdo e impuso duras sanciones a Irán como parte de una campaña de "presión máxima".

Irán perdió miles de millones en ingresos petroleros y quedó fuera del sistema financiero internacional.

Su PIB cayó más de 6% en 2018 y 2019, y retomó un crecimiento modesto el año pasado, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El desempleo creció, la moneda colapsó y la inflación se disparó a un nivel que el FMI proyectó en 39% este año.

"Si se levantan las sanciones, tendremos una estabilización del entorno macroeconómico, con una aceleración del crecimiento y caída de la inflación", vaticinó Thierry Coville, del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas, de París.

Advirtió que el nuevo presidente deberá administrar las expectativas de la población porque "uno de los riesgos es que la gente espera que todo mejore inmediatamente y terminan muy decepcionados".

- Mejores relaciones internacionales -

Si se alcanza un acuerdo en el tema nuclear, ello "probablemente no permitirá la vuelta de inversionistas occidentales al mercado iraní a corto plazo", advirtió Clement Therme, del European University Institute de Florencia, Italia.

"Para que esto suceda, parece que una normalización diplomática entre Teherán y Washington es una condición indispensable", dijo Therme a la AFP.

Sin embargo, Jamenei se muestra hostil a cualquier acercamiento con Estados Unidos, que en Irán es llamado comúnmente el "Gran Satanás" o la "Arrogancia Global", tras décadas de confrontación.

Therme comentó que "el nuevo presidente deberá encontrar una nueva forma de asegurar un mínimo de mejora en las condiciones de vida de la población, administrando los niveles de hostilidad con (el gobierno del presidente estadounidense, Joe) Biden".

El favorito Raisi dice que quiere priorizar las relaciones con países geográficamente cercanos Irán, que ha mantenido una relación amistosa con China.

Bajo una presidencia de Raisi, las tensiones con Occidente podrían seguir bajando, mientras la normalización con Arabia Saudita, el gran rival regional de Irán, debe continuar según varios expertos.

- Emerger tras la pandemia -

Cuando apareció la pandemia del covid-19, Irán rápidamente se convirtió en el país más golpeado de la región.

Según datos oficiales que se cree subestiman la realidad, unas tres millones de personas han sido contagiadas, de las cuales más de 81.000 han muerto.

La campaña de vacunación iraní ha avanzado lentamente, en parte debido a las sanciones estadounidenses.

Un alivio en las sanciones, así como la eventual aprobación a corto plazo de una o más de las vacunas desarrolladas por Irán, podría acelerar el esfuerzo.

- Recuperar la confianza -

El aislamiento, las penurias económicas y la sangrienta represión contra dos olas de protestas, en el período 2017-2018 y noviembre de 2019, han dejado huella.

Los iraníes se mostraron consternados por el derribo de un avión de línea ucraniano en enero de 2020 a manos de militares iraníes, en medio de las tensiones con Estados Unidos.

"La crisis de confianza es profunda y amplia", dijo Ahmad Zeidabadi, un periodista reformista.

Las autoridades temen una baja participación electoral luego de una abstención histórica de 57% en los comicios legislativos de febrero de 2020.

"El futuro gobierno deberá tomar medidas inmediatas para restaurar la confianza", dijo Zeidabadi, incluyendo "levantar el bloqueo de algunas redes sociales como Telegram y Twitter".

- Enfrentar problemas ambientales -

Los temas ecológicos podrían ser la prioridad olvidada de Irán, pero pesan en un país de 83 millones de habitantes amenazado por el cambio climático, escasez de agua, desertificación y contaminación urbana.

"La crisis ambiental de Irán es una realidad", dijo Coville, pero hasta ahora "tenemos la impresión de que el gobierno no es capaz de elaborar una política adecuada".

Los temas ambientales ni siquiera fueron abordados en los tres debates previos a la votación.

Aunque son temas "de gran importancia", "las causas del problema (escapan) al área de competencia del presidente", indicó Therme.

"Los recursos acuáticos están agotados", dijo Zeidabadi, quien destacó "la destrucción de recursos naturales" causado por la agricultura insostenible y prácticas industriales.

Lamentablemente, dijo, "después de dos lluvias, las personas encargadas se olvidan completamente del asunto".

mj-ap/fz/pjm/mas/me

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente