El desafío de ser farmacéutico en tiempos de Coronavirus

Mientras el número de infectados por el COVID-19 ya supera las 1.000 personas en la Argentina y estimaciones gubernamentales aseguran que es sólo el comienzo, las farmacias, a través de sus trabajadores, garantizaron la continuidad de las prestaciones farmacéuticas en todo el territorio nacional.

En la antigüedad se creía que el farmacéutico sólo era un profesional de la salud con una formación especial para preparar y dispensar medicamentos y que conocía la forma en la que éstos funcionaban, cómo debían administrarse y sus efectos secundarios.

En este contexto de incertidumbre, donde la salud se ha convertido en prioridad mundial, los trabajadores de las farmacias han tomado un rol preponderante.

"Nos toca educar, contener, y mantener una escucha activa de las preocupaciones de nuestros pacientes para entre todos poder salir lo más rápidamente de esta compleja situación", expone Analía Cortiñas, trabajadora farmacéutica de la empresa Farmacity.

"Hoy en día, los farmacéuticos debemos aspirar a ser una pieza fundamental en el equipo de salud manteniendo y promocionando la Salud Pública y al ser muchas veces el primer eslabón en la cadena sanitaria, nuestro consejo es fundamental para el paciente que acude a la farmacia ya que podemos detectar algún síntoma o situación que amerite consulta médica, sin dejar de lado la contención que realizamos a nivel psicológico y emocional", asegura la farmacéutica.

Farmacéutica y bioquímica de profesión y espíritu y, desde hace ocho años, Directora Técnica de farmacias en Farmacity. Cortiñas es, en esta oportunidad, la cara y la voz de muchos profesionales que están dando todo en la pandemia mundial que estamos viviendo.

El Ministerio de Salud de la Nación, con el objeto de contribuir a las medidas de prevención tanto de la comunidad en general como de los profesionales farmacéuticos, ha elaborado un protocolo, para que durante la emergencia sanitaria queden garantizados la continuidad de las prestaciones farmacéuticas.

"Desde el primer momento toda la red de farmacias de la compañía ha sido equipada y preparada para que podamos seguir trabajando y de esa manera poder atender las necesidades de siempre y sobre todo a aquellas cuestiones relacionadas con el Coronavirus", agrega la farmacéutica de 35 años.

La Organización Mundial de Salud (OMS), en sus directrices sobre las buenas prácticas en farmacia, identifica seis componentes de la misión de la profesión farmacéutica en tiempos de crisis sanitaria: estar siempre disponibles para los pacientes; identificar, gestionar o detectar problemas de salud; promover la salud y la prevención; asegurar la eficacia de los medicamentos y tratamientos; prevenir el daño causado por los mismos, y realizar un uso responsable de los recursos limitados de la atención sanitaria.

El compromiso real de los farmacéuticos es lograr una posición de liderazgo en el bienestar total del paciente y de la comunidad.

"El liderazgo implica la preocupación y la empatía, así como la visión y la capacidad de tomar decisiones, comunicarlas y manejarlas de manera eficaz para el bienestar de los pacientes", enfatizó Analía Cortiñas.

Sin discusión, hasta ahora, los héroes del 2020 son y serán los trabajadores de la salud -desde médicos, enfermeros, radiólogos, farmacéuticos y todo el personal de farmacia, instrumentistas hasta funcionarios especializados en políticas sanitarias; científicos -desde biólogos, químicos, genetistas hasta doctores en tecnología; personal de las Fuerzas Armadas; todos los cuerpos de seguridad del país; los transportistas de alimentos; trabajadores recolectores de residuos; y sin duda la sociedad argentina toda que cumple con la cuarentena obligatoria.