Derrumbe en mina de jade deja cuatro muertos y decenas de desaparecidos en Myanmar

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Las cifras siguen escalando tras el accidente en Hpakant, donde una excavación abocada a este mineral colapsó arrastrando a los trabajadores. Los operativos de emergencia recuperaron cuatro cuerpos sin vida, mientras hay un número indefinido de personas cuyo paradero es desconocido: los rescatistas creen que son alrededor de 50, mientras que los medios locales hablan de un centenar. La semana anterior sucedió un hecho similar en el mismo sitio.

Myanmar es el mayor productor mundial de jade, un mineral considerado como una piedra preciosa, una utilidad muy codiciada en China, que abarca la gran mayoría de las exportaciones.

Extraídas en las montañas de Kachin, las minas son un destino común donde miles de desempleados y ciudadanos birmanos de bajos recursos se trasladan a trabajar en condiciones precarias, con pocos beneficios y sumamente peligrosas. La región jadeíta birmana es un lugar inaccesible para la prensa y otros civiles.

Este último miércoles 22 de diciembre, un nuevo accidente volvió a ocurrir en el complejo minero norteño de Hpakant luego de que se produjera una tragedia por un corrimiento de tierra que ocasionó la muerte confirmada de cuatro personas y la desaparición de otras decenas. Los rescatistas aseguran que son alrededor de 50 trabajadores, mientras los medios locales hablan de un centenar.

Según imágenes difundidas en el portal 'Khit Thit Media', el operativo de emergencia consiguió recuperar los cuerpos de los fallecidos, mientras continúan las tareas de búsqueda de las otras víctimas.

La dificultad para recopilar los datos de los desaparecidos es engorrosa para los miembros de rescate porque un alto porcentaje de los trabajadores mineros no tienen licencia o identificaciones ni figuran en los registros de los empleadores.

Sin embargo, no es la única complicación que hay en los operativos de búsqueda, ya que la zona del incidente es inestable; cuenta con numerosos accidentes costeros como acantilados y los cuerpos son arrastrados y sepultados por el agua arcillosa.

Además de los trabajadores, el alud también azotó un asentamiento frágil construido por palos y lonas que estaba a la vera de un pequeño lago.

En el estado de Kachin frecuentemente suceden estos accidentes en las minas de Hpakant. El último fin de semana hubo otro evento similar donde seis personas murieron en el foso de jade más grande del mundo.

El abril del 2020, 160 mineros fueron sepultados vivos luego de que una avalancha precipitara durante una lluvia torrencial. Por último, en 2019, un corrimiento similar al que sucedió este miércoles dejó 54 fallecidos en otro punto del paraje.

Con EFE

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