Tres muertos en el este de Ucrania, Putin advierte sobre el "abismo"

Por Aleksandar Vasovic y Alexei Anishchuk
Los separatistas prorrusos atacaron una base de la guardia nacional de Ucrania en una ciudad del este por la noche y Kiev dijo que tres de los militantes fueron asesinados, en un derramamiento de sangre que probablemente eclipsará las negociaciones de paz en Ginebra. En la imagen, activistas prorusos permanecen en formación de pie cerca de la base militar ucraniana de Mariupol el 16 de abril 2014. REUTERS/Stringer

Por Aleksandar Vasovic y Alexei Anishchuk

MARIUPOL Ucrania/MOSCÚ (Reuters) - Los separatistas prorrusos atacaron una base de la guardia nacional de Ucrania en una ciudad del este por la noche y Kiev dijo que tres de los militantes fueron asesinados, el peor derramamiento de sangre en un conflicto de 10 días en el este de Ucrania, eclipsando las negociaciones de paz en Ginebra.

Diplomáticos de Ucrania, Rusia y occidentales llegaron a Suiza para las negociaciones, pero había poca esperanza de avances para resolver una crisis que ha visto a los combatientes prorrusos tomar grandes partes de Ucrania mientras Moscú acumula decenas de miles de soldados en la frontera.

El presidente Vladimir Putin, que dio la vuelta a décadas de diplomacia después de la Guerra Fría el mes pasado al proclamar el derecho ruso a intervenir en países vecinos y anexionarse la región ucraniana de Crimea, acusó a las autoridades de Kiev de hundir al país en un "abismo".

Kiev teme que Putin emplee la violencia como pretexto para una invasión de las tropas rusas en Ucrania.

"En lugar de darse cuenta de que algo está mal con el Gobierno de Ucrania e intentar dialogar, realizaron más amenazas... Es otro grave crimen para los actuales líderes de Kiev", dijo Putin en una sesión televisada de preguntas y respuestas con público ruso que se ha convertido en una cita anual.

"Espero que sean capaces de darse cuenta de la caída, del abismo en el que están las actuales autoridades y al que arrastran al país", dijo Putin, que calificó de "basura" las acusaciones de que había agentes rusos actuando en el este de Ucrania.

En la sede de la guardia nacional en Mariupol había pruebas claras de que el edificio fue atacado.

Un coche gris de policía estaba dentro del complejo el jueves por la mañana con los cristales rotos y las ruedas desinfladas. Las puertas del complejo habían sido echadas abajo. Había casquillos fuera de las puertas y varios cócteles molotov sin usar.

"Llegaron sobre las 8:15 p.m., pidiendo que nos rindiéramos y nos uniéramos al pueblo. Había mujeres con ellos, pero luego se marcharon", dijo el jefe de policía Oleksandr Kolesnichenko, subcomandante de la base.

"Luego usaron un camión para entrar. Abrieron fuego. No veía quién disparaba - estaba oscuro", añadió. "Primero disparamos al aire. Hicimos disparos de advertencia después de que entrasen en el edificio. No tuvimos bajas. Estamos a salvo", dijo.

Un representante de los separatistas, que se identifcó como Sergei, dijo que había habido una manifestación pacífica en la base.

"tuvimos una manifestación pacífca para instar a la policía a que se una al pueblo. El comandante del complejo advirtió de que ordenaría tirar a matar", dijo.

"Luego hubo disparos. Algunas personas llegaron con cócteles molotov. Hemos verificado que ha muerto una personas y hay más de 10 heridos", dijo.

El ministro del Interior Arsen Avakov dijo que un grupo armado de unos 300 separatistas atacó la base de la guardia nacional de Mariupol con armas y cócteles molotov. Tres separatistas murieron en un tiroteo y 13 personas resultaron heridas, añadió.

El ataque se produce un día después de que un intento militar ucraniano de reconquistar algunas ciudades fuera ridiculizado, cuando los prorrusos se hicieron con algunos de sus vehículos blindados y algunos soldados se riendieron en lugar de abrir fuego.

DERECHO A EMPLEAR LA FUERZA

La comparecencia de Putin, en un formato de 'talk show' con enlaces vía satélite con público aplaudiendo en varias partes de Rusia, duró varias horas.

Las primeras preguntas vinieron de la recién anexionada Crimea, donde cientos de marineros, veteranos y miembros del público se juntaron en Sebastopol, sede de la flota rusa en el Mar Negro.

Un seguro Putin habló de la autorización parlamentaria que tuvo en marzo para usar la fuerza en Ucrania, aunque dijo que prefería las negociaciones.

También indicó unas mayores ambiciones territoriales, diciendo que la gente de Transdniestria, un enclave separatista en Moldavia, otra ex república soviética, debería poder "decidir su propio destino".

Putin recibió una pregunta de Edward Snowden, el exanalista de seguridad estadounidense que logró asilo en Rusia tras filtrar información sobre la vigilancia de las agencias de espionaje de Estados Unidos y Reino Unido. Putin negó que Moscú llevase a cabo la recogida masiva de datos de ciudadanos.

Los militares prorrusos controlan edificios de unas 10 ciudades en el este de Ucrania. En la provincia más grande, han declarado una "República popular de Donetsk" independiente.

Europa y Estados Unidos amenazan a Rusia con más sanciones a menos que muestre en las conversaciones de Ginebra que quiere reducir la escala del conflicto.

El derramamiento de sangre ha sido limitado por el momento. El domingo murieron dos personas, entre ellas un miembro de las fuerzas de seguridad ucranianas.

En una entrevista con la CBS, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, empleando palabras no escuchadas desde la Segunda Guerra Mundial, dijo que su país tenía unas fuerzas militares convencionales más fuertes que las de Rusia, y que ninguno deseaba un conflicto.

"No necesitamos una guerra", dijo.