Demostrado: demasiada sal puede acortar la vida

Consumir demasiada sal aumenta la presión arterial, y esto puede llevarte a la tumba antes de tiempo. Suena alarmista, pero según un artículo reciente es la realidad… que contradice otros artículos presentados hace no tanto tiempo. Entonces, ¿cómo funciona todo realmente?

El problema, que es en lo que se enfoca el artículo, es que para conocer el efecto de la sal –en realidad del ión sodio, que es uno de los dos presentes en la sal de mesa, el otro es el cloruro– hay que medirlo con precisión. Y hasta ahora, no se hacía.

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Quitar el salero de la mesa puede hacer reducir la tensión arterial entre 2-8 mmHg. (Foto: Getty)

Porque medir el consumo de sodio, de sal, es realmente muy complicado. En muchos estudios se emplean encuestas sobre consumo, o diarios de dieta –en el que el paciente mide y apunta las cantidades de sal– pero estos datos no son realistas. Por un motivo muy simple: no siempre sabemos cuánta sal tienen los alimentos.

En comidas preparadas, en principio, aparece la cantidad de sal en la etiqueta. Pero entender algunas etiquetas no es sencillo, y es factible que nos perdamos algo al pensar que productos dulces no contienen sal, cuando lo hacen.

Pero ese no es el mayor problema. ¿Cuánta sal tiene el filete que nos comemos, o el pescado al horno, o las verduras? Sabemos cuánta sal echamos a la comida, pero no cuánta tienen los ingredientes en su composición.

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Por lo tanto, los registros de dieta no son tan fiables como sería deseable. Claro, que no es la única estrategia para medirlo. Un método común es la fórmula Kawasaki, que calcula la cantidad de sodio en función de cuánta aparece en la orina en un momento preciso: la segunda micción matutina.

Se trata de un método fiable –de hecho se emplea en el artículo con ciertos matices– pero no tan preciso como sería deseable. Otra técnica es el conocido como método estándar oro –gold-standard method en inglés– que realiza una media del contenido en sodio de múltiples muestras no consecutivas.

Y cuando se emplean todos los métodos en conjunto, obtenemos una visión global. La que ofrece el artículo del que hablamos. Que esencialmente ofrece una respuesta muy clara: a más consumo de sodio, más presión arterial y una vida más corta.

Así que ya sabemos lo que nos toca hacer: controlar el consumo de sal. Que como casi todo en Biología, se necesita en su justa medida, ni demasiado sodio, ni demasiado poco.