La delegación de la ONU aboga por el retorno a un gobierno civil tras su visita a Mali

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La delegación del Consejo de Seguridad de la ONU concluyó este domingo 24 de octubre dos días de reuniones en Malí con actores de la transición. La misión, encabezada por Estados Unidos, Francia y Níger, urgió a un retorno al poder civil, luego de dos golpes de Estado en el país en solo nueve meses. La incertidumbre política se prolonga en la nación.

Presionar al gobierno interino de Mali, dirigido por militares, a retornar a una administración civil es el objetivo central de la ONU, que envió a una delegación al país africano. Sin embargo, tras dos días de reuniones aún no hay luz verde y la meta estaría lejos de ser alcanzada.

"Llegamos con un mensaje claro sobre la necesidad de organizar las elecciones, aplicar el acuerdo de paz y estabilizar el centro de Mali", aseguró, en referencia al principal foco de la violencia, Martin Kimani, embajador de Kenia, uno de los países que lideró la misión de Naciones Unidas.

La delegación, conformada por 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, incluidos representantes de China, India y Rusia, Francia, Níger y Estados Unidos, no reportó ningún avance en esta materia, luego de reunirse durante dos días, en Bamako, con representantes del Ejército, de la sociedad civil y de grupos armados que firmaron un acuerdo de paz en 2015.

Los dirigentes políticos insistieron en el regreso a la democracia después de dos golpes de Estado en solo nueve meses, en agosto de 2020 y en mayo de 2021, cuando los militares arrestaron al entonces presidente interino Bah N'Daou y al primer ministro del país Moctar Ouane. Después del arresto los dos fueron obligados a dimitir.

El coronel Assimi Goïta, quien era entonces el vicepresidente, fue investido el 7 de junio y es el actual presidente de la transición.

"Estamos aquí para escuchar a las autoridades de transición y determinar la mejor manera de apoyarlas en sus esfuerzos para lograr esta transición", afirmaba a la prensa el embajador keniano a su llegada a la capital maliense.

Pero las autoridades interinas malienses insisten abiertamente en su voluntad de posponer las elecciones presidenciales y legislativas previstas para el próximo 27 de febrero.

El envío de la misión de la ONU se sumó así a la presión internacional sobre los líderes golpistas para que cumplan el calendario electoral, una fecha establecida por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO). Hasta ahora el compromiso resulta infructuoso.

Ejecuciones y desapariciones presuntamente a manos de militares

La delegación de la ONU arribó a Bamako justo horas después de que Human Rights Watch (HRW) presionara a las autoridades de Mali para que investigue sobre ejecuciones y desapariciones atribuidas a las fuerzas de seguridad.

HRW urgió a Naciones Unidas a exigir indagaciones en esta materia y dijo que la misión de la ONU también debería aprovechar su visita para presionar a las autoridades malienses para que "investiguen una serie de presuntas ejecuciones sumarias, desapariciones forzadas y detenciones en régimen de incomunicación por parte de las fuerzas de seguridad del gobierno", indicó la organización mediante un comunicado.

Según la organización dedicada a la investigación y defensa de los derechos humanos, al menos 14 hombres vistos por última vez en septiembre bajo la custodia de las fuerzas de seguridad han desaparecido o se encuentran detenidos "en régimen de incomunicación".

Además, HRW acusó al Ejército de presuntamente ejecutar a tres hombres que fueron detenidos por soldados y aseguró que sus cuerpos aparecieron cerca de un campamento de la institución castrense.

"El gobierno de transición de Malí no debería quedarse atrás mientras sus soldados están vinculados a una ola de abusos", sostuvo la directora de HRW en el Sahel, Corine Dufka.

A principios de octubre, el Ejército maliense indicó que investigó imágenes que circularon en Internet sobre la tortura de algunas personas y que los supuestos involucrados fueron sancionados y "puestos a disposición de la gendarmería".

Mientras se extiende la violencia, la comunidad internacional presiona por el establecimiento de la democracia como solución de fondo. Sin embargo, el fin de semana cientos de simpatizantes del Ejército fueron convocados a manifestarse a favor de extender el periodo de transición, una clara muestra de que los militares no tienen como prioridad ceder el poder.

Con AFP y EFE

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