¿Hay que dejar de hablar de incidencia acumulada?

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Vacunación en la Valencia, el 4 de noviembre de 2021.  (Photo: Jorge Gil/Europa Press via Getty Images)
Vacunación en la Valencia, el 4 de noviembre de 2021. (Photo: Jorge Gil/Europa Press via Getty Images)

España maneja desde hace más de un año los mismos baremos para medir el nivel de alerta por covid, de forma que la población ya tiene medianamente interiorizado que 50 casos de coronavirus por 100.000 habitantes supone ‘riesgo bajo’, del mismo modo que tener más de 250 positivos por 100.000 equivale a ‘riesgo muy alto’. Sin embargo, y gracias a las vacunas, la realidad epidemiológica ha cambiado mucho en este tiempo.

Esta semana, la Ponencia de Alertas, compuesta por técnicos del Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, acordó actualizar el llamado ‘semáforo covid’, subiendo el umbral de ‘riesgo bajo’ hasta los 100 casos por 100.000 habitantes a 14 días, entre otros indicadores. Finalmente no hubo acuerdo en la Comisión de Salud Pública, y el debate continúa, también entre los epidemiólogos.

Unos indicadores creados “para cuando no había vacunas”

Para Jaime Pérez Martín, médico especialista en Medicina Preventiva y miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Vacunología (AEV), el ‘semáforo covid’ está “desactualizado al menos desde verano”, ya que estos indicadores “se hicieron para la época en la que no había vacunas”. “En una enfermedad en la que uno de cada diez casos ingresaba y dos de cada cien aproximadamente moría, el indicador de incidencia era muy importante. Pero ahora hay que modularlo; ya no ingresan uno de cada diez, sino muchos menos, porque la mayoría de la población está vacunada, con lo cual no es lógico seguir teniendo el mismo indicador que en octubre del año pasado”, apunta el experto, que apuesta por actualizar esta medición “en función de cómo es de grave la enfermedad en este momento para las personas y para el sistema sanitario”.

En una enfermedad en la que uno de cada diez casos ingresaba y dos de cada cien moría, el indicador de incidencia era muy importante. Pero ahora hay que modularloJaime Pérez Martín

Actualmente, la media nacional de incidencia acumulada a 14 días es de 104, lo cual situaría a España en nivel de riesgo medio. Sin embargo, el país marca indicadores asistenciales de ‘nueva normalidad’ con el 5% de camas UCI y menos del 2% de camas de hospital ocupadas por pacientes covid.

“Tiene lógica dar menos peso a la incidencia y más a la presión asistencial”

Pedro Gullón, médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, coincide con su colega Jaime Pérez Martín en que es “necesario” actualizar el ‘semáforo covid’ para “adaptar los indicadores a una realidad epidemiológica diferente”. Se trataría, en este caso, de “flexibilizar un poco más los umbrales de incidencia para dar más importancia a los que impactan al sistema sanitario”, propone Gullón. En estas circunstancias, “tiene lógica dar un poco menos peso a la incidencia y más a la presión asistencial”, sostiene.

Los datos muestran el cambio epidemiológico que ha habido en España desde la llegada de las vacunas este año. En la siguiente gráfica se ven las cuatro últimas ‘olas’ reflejadas en el porcentaje de camas de hospital ocupadas por pacientes covid en el país. Aunque se aprecia una ligera subida en los últimos días, la proporción es (al menos todavía) mínima, sobre todo comparándola a niveles anteriores. Incluso en épocas valle, la ocupación era más elevada que en la actualidad:

Esta es la curva de incidencia acumulada desde el principio de la pandemia en el país:

Y la de los casos que han requerido ingreso en UCI:

Por último, en la siguiente gráfica se observa cómo la curva de la incidencia y la de las muertes por covid fueron a la par en España hasta marzo de 2021 —cuando se intensificó la campaña de vacunación entre la población más vulnerable—, y a partir de entonces el número de casos siguió su ritmo y el número de muertes fue quedando por debajo. La discrepancia fue mucho más marcada en verano, durante la mal llamada ‘ola joven’, en la que, pese al gran número de contagios, la mortalidad se mantuvo relativamente baja, pues la población más delicada ya estaba protegida.

Pedro Gullón explica que, ahora, con el 90% de la población diana en España vacunada, los casos de covid “no significan lo mismo”. “No es lo mismo muchos casos en personas no vacunadas que en personas vacunadas, que sabemos que tienen menos posibilidades de contagiarse, pero sobre todo menos posibilidades de desarrollar un caso grave”, señala. “Los contagios ahora tienen bastante menos impacto”, insiste Gullón. “Si antes uno de cada X casos entraba al hospital, ahora es uno de cada 3 o 4 veces más casos”, abunda.

Los contagios ahora no significan lo mismo. Tienen bastante menos impactoPedro Gullón

Los epidemiólogos coinciden en que la situación de España ante la pandemia es mucho más favorable ahora que hace un año. No obstante, no todos están de acuerdo en restarle importancia a la tasa de incidencia acumulada, más en un momento en el que España, y sobre todo Europa, registra un aumento de casos.

“Las vacunas no impiden la transmisión ni el contagio”

“Sabemos que gracias a la vacunación estamos ante situaciones distintas en cuanto a la severidad de la enfermedad, pero eso no elimina el riesgo de contagios y de infecciones”, apunta Daniel López Acuña, ex director de acción sanitaria en crisis de la OMS. “Lo que mide la incidencia es la probabilidad de enfermar en una población, y esa medición no ha cambiado, especialmente cuando tenemos vacunas que no son esterilizantes y no impiden la transmisión ni el contagio”, explica.

López Acuña apuesta por “seguir prestando mucha atención a la incidencia”, principalmente distinguiendo entre “la incidencia en vacunados, no vacunados y distintos grupos de edad” (esto último ya se hace desde verano). “La incidencia actual significa que ha habido 45.000 casos nuevos en las últimas dos semanas. Y esto importa, estemos o no vacunados”, dice.

La incidencia actual significa que ha habido 45.000 casos nuevos en las últimas dos semanas. Y esto importa, estemos o no vacunadosDaniel López Acuña

El epidemiólogo considera que sería erróneo fijarse sólo en la presión asistencial y dejar a un lado la estrategia ‘original’ de reducción de contagios. “Lo que ocurre en la presión asistencial es la consecuencia de esos contagios”, señala López Acuña, que cita el caso de comunidades con una ocupación UCI ya considerable, como La Rioja, que duplica la media nacional con el 11,3% de sus camas de agudos ocupadas por pacientes covid. “Esto va a ir subiendo a medida que suban los casos”, advierte López Acuña.

El experto cree que no es momento de bajar la guardia, sino de anticiparse a un posible ascenso de casos más pronunciado. “Por supuesto, gracias a la vacunación no vemos la misma severidad ni en hospitalizaciones ni en UCIs ni en muertes, pero eso no significa que se haya eliminado el riesgo de transmisión”, recalca López Acuña. “Eso lo tenemos que seguir controlando: porque hay covid persistente, porque hay riesgo de severidad, y porque todavía tenemos 4,5 millones de personas sin vacunar”, concluye.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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