Deja una mala reseña en Google, el dueño responde y en Twitter se monta un intenso debate

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Reseñas. (Photo: TWITTER SOY CAMARERO)
Reseñas. (Photo: TWITTER SOY CAMARERO)

Reseñas. (Photo: TWITTER SOY CAMARERO)

Intenso el debate que se ha formado en Twitter a cuenta de las dos reseñas de Google que ha compartido Soy Camarero, perfil especializado en subir contenido relacionado con la hostelería.

En su crítica, el cliente se queja de que el camarero del local les llamó la atención por comprar comida en el local de al lado. Explica el comensal que se sentó en ese negocio a tomar unas cervezas, que sus hijos querían pizza y que fueron a comprarla a otro bar, algo que, según cuenta, no gustó al camarero.

“Le explico que los niños querían pizza y a pesar que no ponen en ningún sitio que no se puede consumir comida de otro local nos insinúa que nos la comamos en el parque de al lado”, prosigue. Después, explica, le dijo al camarero que “es de mala educación llamarnos la atención de esa manera”.

Cuando el cliente le comentó al camarero que se iba a quejar en redes, este supuestamente le respondió que “porque no se puede poner reseñas a los clientes, que si no...”.

Cierra la reseña diciendo que le cobraron 12 euros por cuatro cervezas y un agua “encima haciéndote sentir un delincuente por hacerle gasto y pedirle una pizza en el bar del lado aunque ellos no sirvan”.

“Unos sinvergüenzas y unos maleducados. No volveremos”, zanja tras ponerle una estrella porque cero “no se puede”.

Y ahora le toca el turno al dueño, que ha sido igual de tajante que el excliente, al que le ha dicho que no le sorprende la reseña porque ya saben qué tipo de persona es.

Cuenta el jefe del negocio que son un restobar, que sirven comida y que “hay diferencia” entre que los niños coman un trozo de pizza, algo que siempre aceptan “por supuesto”, y otra “una pizza entera en la mesa” de la que comen todos.

“La educación es preguntar como es debido, respetar sin atacar al camarero que os comenta amablemente, entablar una conversación sin poner las manos encima ni interrumpir continuamente”, escribe.

Sobre los precios, señala que no cree que 2,20 euros por una cerveza tostada sea demasiado: “Nuestra amabilidad ha sido contestada por la actitud más básica y maleducada que puede haber”. Y finaliza diciendo: “Gracias por dejar toda la basura en la mesa y en el suelo al iros”.

En Twitter se ha abierto el debate sobre este tipo de prácticas. De hecho, la propia cuenta Soy Camarero lo ha empezado: ”¿Comida de otro local sí, no o depende?”.

Y estas son algunas de las respuestas:

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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