Reaniman el corazón de un donante muerto con una sorprendente técnica para usarlo en trasplante

Los trasplantes de corazón ya no son una rareza, como fue hace décadas, y cada año se practican 3,400 tan solo en Estados Unidos y muchos miles más en el resto del mundo. Con todo, la lista de espera de pacientes que necesitan un trasplante de un órgano para salvar la vida es enorme: tiene cada año cerca de 100,000 personas.

El corazón es en ese sentido un órgano de limitada disponibilidad y alta dificultad, pero médicos investigadores de la Universidad Duke en Carolina del Norte, encabezados por Jacob Schroder, han desarrollado y aplicado de modo exitoso el primer trasplante de corazón usando un procedimiento singular: la llamada Donación tras la Muerte Circulatoria (Donation after Circulatory Dead, o DCD).

La cirugía de trasplante de corazón obtenido con el procedimiento DCD en la Universidad de Duke, la primera vez que se realiza en EEUU. (Universidad Duke)

Usualmente, indica la Universidad Duke, los corazones que son utilizados en trasplantes son aquellos obtenidos luego de que se declaró la muerte cerebral del donante (Donation after Brain Death, o DBD). Es decir, que aunque se considera al donante fallecido, algunos de sus órganos, el corazón incluido, aún mantienen funcionalidad y son recuperados para trasplantes.

Esto es clave en el caso del corazón porque el tejido cardiaco se deteriora rápidamente una vez que deja de latir, al grado de que el corazón puede rápidamente no resultar apto para un trasplante.

Pero la técnica DCD permite que el corazón de muchos otros donadores, aquellos cuyo órgano ya dejó de latir (en lo que se denomina la muerte circulatoria), puedan ser “reanimados” para recuperar su viabilidad y sean así susceptibles de ser colocados en un paciente.

Para lograrlo, los médicos retiran el corazón del cuerpo del donador fallecido y le conectan una serie de tubos por los que, mecánicamente, se le hace circular sangre, oxígeno y electrolitos. Ello permite que el tejido muscular se “reanime” y vuelva a latir, fuera de su cuerpo original, y pueda luego ser transferido al nuevo cuerpo del paciente que espera el trasplante.

Una cirugía con un corazón obtenido vía la técnica DCD se realizó por primera vez en EEUU hace unos días en el Hospital de la Universidad Duke y el paciente beneficiado, un militar veterano, está ya en recuperación.

Se trate de corazones obtenidos con el esquema DCD, o el tradicional tras la muerte cerebral (o DBD), ver a un corazón fuera del cuerpo humano latiendo y bombeando sangre es impactante y maravilloso.

Con todo, no es la primera vez a escala mundial que se realiza un trasplante de corazón con la técnica para aprovechar corazones obtenidos vía DCD. La primera vez fue en 2015 en el Hospital Real Papworth de Reino Unido, y en EEUU ya se habían realizado trasplantes DCD de otros órganos diferentes al corazón.

Ahora, el procedimiento usado en la Universidad Duke, uno de los cinco centros autorizados en Estados Unidos para realizar trasplantes con procedimiento DCD, permitirá incrementar la cantidad de corazones disponibles y mitigar la espera de los pacientes necesitados.

“Este procedimiento tiene el potencial de expandir la disponibilidad de donadores en hasta 30%. Incrementar el número de donadores de corazón reducirá el tiempo de espera y el número de personas que mueren aguardando” un trasplante, dijo el doctor Jacob Schroder, quien practicó el trasplante DCD en la Universidad Duke.

“Estamos agradecidos por el valor y la generosidad tanto de los donadores como de los pacientes beneficiados”, añadió Schroder. Y ciertamente, mucha vida laterá de nuevo gracias a ello y al trabajo de los médicos.