Así debes meditar según tu horóscopo

por Traducción por Silvia Gómez, Kerry Ward
Photo credit: Getty Images

From Cosmopolitan

  • Sigue una guía de meditación acorde con tu signo del horóscopo. Así, te relajarás seguro.
  • ¿Eres incapaz de hacer meditación? Aprende con estos trucos de psicólogo.

La meditación ha probado estar relacionada con numerosos beneficios para la salud, y es por eso que cada vez más personas la incluyen en sus rutinas. En tiempos de cuarentena, es normal que nos cueste meditar, por eso es importante primero aprender a desconectar. Una vez tenemos esto controlado, deja que te hablemos de cómo esta técnica de relajación puede cambiar tu 'mood' cuando el confinamiento se nos hace eterno. La meditación nos ayuda a controlar nuestros niveles de estrés, a mejorar nuestra consciencia y a reducir los sentimientos de negatividad, que tan presentes están a estas alturas de la cuarentena. Suena bien, ¿verdad?

Si además añadimos tu signo del horóscopo en la ecuación y su correspondiente elemento (fuego, agua, aire o tierra), conseguimos una guía de meditación hecha a medida para cada una de nosotras. ¡De nada!

Introducción para todos los signos: empieza tu meditación aquí y luego salta a tu elemento.

Busca un lugar tranquilo para relajarte. Deja que tus manos reposen sobre tu regazo o a tus lados y cierra los ojos.

Respira profunda y lentamente por la nariz. Aguanta el aire para luego exhalar a través de la boca.

Vuelve a inhalar lentamente a través de la nariz. Llena tus pulmones de aire. Aguanta la respiración un momento y luego suelta el aire.

En tus exhalaciones, haz un esfuerzo consciente para imaginarte expulsando tu estrés. Empújalos fuera de tu sistema como si de una nube gris se tratase y siente cómo tu cuerpo se relaja.

Nota cómo tu cuerpo se va relajando cada vez más con cada respiración.

Signos de fuego: Aries, Leo, Sagitario

Photo credit: Suchart Doyemah / EyeEm - Getty Images

Sigue los pasos de la introducción pero primero enciende una vela y colócala enfrente tuya y al nivel de los ojos. Puede ser perfumada, o puede ser de un color relacionado con un tipo de meditación que quieras llevar a cabo (blanco para conseguir serenidad, verde para nuevas ideas, azul para sanar, rojo para amor...).

Al mismo tiempo que realizas inspiraciones y espiraciones profundas, dirige la mirada hacia la llama. Si sientes que tus ojos comienzan a parpadear y a esforzarse, relaja la mirada y deja que pierda el foco. Vas a notar que diferentes pensamientos aparecen en tu mente. Localízalos, reconócelos y luego empújalos para que se desvanezcan. Reorienta tu atención hacia la llama. Mantén tu mirada suave, no la fuerces, y deja que el calor de la vela te inunde.

Cuando te sientas lista, aparta lentamente la mirada y vuelve a centrarte en la habitación. Vuelve a inspirar profundamente para despejar la mente.

Signos del aire: Géminis, Libra, Acuario



Photo credit: fotograzia - Getty Images

Realiza la introducción y luego imagínate en el exterior, bajo la luz del crepúsculo. El sol se acaba de poner y estás en un lugar seguro, tranquilo y acogedor. Te encuentras tumbada mirando hacia el cielo.

El cielo comienza a oscurecerse gradualmente, dejando un precioso degradado que va de un tono rosa a un oscuro azul-violeta. Te sientes en paz, calmada.

En la distancia, puedes oír los grillos y las ranas entonando una dulce melodía.

Empiezas a percibir cómo todo lo que ves se transforma en siluetas oscuras y, sobre ti, el cielo es casi negro.

Luego, las estrellas comienzan a aparecer, brillando, parpadeando, esparciéndose a lo largo del manto de la noche. Simplemente disfruta recostada del espectáculo nocturno. Puede que incluso veas un cometa o una estrella fugaz.

Cuando estés lista deja de observar las estrellas y comienza a mobilizar tu cuerpo y mente, tomando conciencia de cada parte de ti. Respira profundamente para despejarte y vuelve a la habitación.

Signos de la tierra: Tauro, Virgo, Capricornio

Photo credit: Justin Paget - Getty Images

Sigue las instrucciones de la introducción e imagínate en el campo, a las afueras. Sobre ti, el cielo es de un color azul intenso, adornado con unas esponjosas nubes. El sol del verano y sus rayos caen sobre ti y te dan una sensación suave de calor, acogedora. Te acercas a un precioso bosque, huele a pino y roble, rebosante de vida y vitalidad. Puedes oír los pájaros, las mariposas revolotean a tu alrededor, pequeños animales entran y salen de los arbustos. Entras en el bosque y sigues un pequeño sendero y, con cada paso que das, sientes cómo tu energía vital se renueva. Caminas sin ningún esfuerzo, casi levitando. No sientes cansancio y toda la tensión desaparece con los pasos que dejas atrás.

Te fijas en cómo los árboles se yerguen hacia el cielo y dejan que pequeños rayos de sol se filtren para aterrizar en el suelo del bosque. Sus hojas silban con la brisa y la luz solar se refleja en ellas, dejando que la calidez traspase al bosque.

Camina tanto como desees y descubre todos los pequeños animales y criaturas que aparecen para saludarte. Cuando estés lista, puedes volver a la entrada del bosque y notarás cómo tu energía se ha renovado y expandido por todo tu cuerpo, haciendo que te sientas lista para afrontar cualquier reto.

Signos de agua: Piscis, Cáncer, Escorpio

Photo credit: Murat Taner - Getty Images

Sigue la introducción más arriba y luego imagina que estás descansando en una playa desierta, bajo el calor del sol, sentada sobre una suave toalla, viendo el sol amanecer. El océano está en calma y las ondas reflejan los rosas y azules del cuelo, al mismo tiempo que brillan con el reflejo del sol. Suaves y pequeñas ondas se deshacen al llegar a la blanca arena de la orilla. Las oyes romper en la distancia. Es el paraíso.

Ves cómo el sol comienza a levantarse, justo detrás del agua. Ves cómo la luz se expande gradualmente mientras que el sol sube cada vez más arriba en el cielo, en el horizonte.

Una bandada de pájaros vuela sobre el mar. Algunos se quedan posados cerca mirándote con curiosidad. Otros se dirigen hacia el agua, sumergiéndose para cazar algún pez. El amanecer da inicio a un nuevo día.

Continúa relajándote en la playa tanto como lo necesites, disfrutando de las olas y del espectáculo que la naturaleza te regala, solo para ti.

Cuando estés lista, despiértate y vuelve al presente. Tómate un momento para hacerlo. Abre los ojos lentamente, pero ya sabes que puedes volver a tu playa privada cuando lo necesites.