Debate en el PP por el daño institucional tras el rapapolvo de Lesmes

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Carlos Lesmes, junto al rey Felipe VI, durante su discurso. (Photo: EFE)
Carlos Lesmes, junto al rey Felipe VI, durante su discurso. (Photo: EFE)

Carlos Lesmes, junto al rey Felipe VI, durante su discurso. (Photo: EFE)

En el Partido Popular reconocen que la situación del Poder Judicial es “endiablada”. El largo bloqueo, primero con Pablo Casado y ahora con Alberto Núñez Feijóo, ha derivado en una crisis institucional de primer orden que admiten sin tapujos en privado. Oficialmente, Génova asegura que las negociaciones pueden ser retomadas de inmediato, pero partiendo de la base del documento que Feijóo ya remitió a Pedro Sánchez para “reforzar la independencia” del CGPJ. En privado, un sector de la formación considera que “esto no puede perdurar mucho más en el tiempo” y que “la cara del rey era un poema” en la apertura del año judicial.

Es más, un sector del partido, que incluye a algunos barones regionales y provinciales, asegura que el persistente bloqueo daña a la marca como “partido de Estado” por mucho que las preocupaciones de los españoles sean otras. “Es cierto que a Lesmes no le conoce nadie, también que a muy pocos le interesa el Consejo General del Poder Judicial, pero nosotros somos un partido serio, responsable, y esto afecta”, en palabras de un presidente regional.

Son mayoría en el PP los que abogan por reforzar la independencia judicial. Esto es, porque los jueces elijan a los jueces, como exigió Casado y promulgó después Feijóo. Pero, a renglón seguido, cargos del PP también entienden que hay que buscar fórmulas intermedias, ceder, para llegar a un acuerdo. Así lo resume un destacado diputado popular: “No valen excusas. Nadie entendió que nos liáramos acusando a la anterior dirección de si esto o lo otro. Ahora el líder es Feijóo y el negociador es Pons y estamos peor que nunca. A circunstancias difíciles hay que encontrar soluciones astutas”.

Pese al histórico rapapolvo de Lesmes, que molestó al entorno de Feijóo, nada parece haberse movido, al menos públicamente. Este viernes, todos los portavoces del PP insistieron en que la voluntad de Feijóo de sentarse a negociar. Pero añadieron: “Bajo unos requisitos mínimos de independencia, la renovación conjunta del Constitucional y del CGPJ”, según fuentes oficiales.

La ministra de Justicia, Pilar Llop, se dirigió a Feijóo precisamente en el marco de la apertura del año judicial para exigirle que se moviera y diera solución a la crisis. No hubo acuerdo. Según el PP, la titular de Justicia le pidió una lista de nombres para la renovación pero el gallego le replicó que “no se trata de repartir nombres sino del currículum y los parámetros de experiencia e independencia”. Esto es, todo sigue igual.

Lo que hace el equipo de Feijóo es remitirse a la propuesta que envió al Gobierno en julio en busca de dicha renovación, pero en Moncloa entendieron entonces que su intención real de negociación era nula y todo saltó por los aires tras conocerse el acuerdo entre Felix Bolaños, ministro de la Presidencia, y Teodoro García Egea, número dos de Casado, para el TC.

No hay pues cambio de guión. Al menos, de momento. Sánchez y Feijóo tan solo se han reunido una vez y del debate en el Senado se desprende que las espadas siguen en alto. Más contacto han mantenido sus hombres en la materia, Bolaños y Esteban González Pons, pero sin avances. “A esto hay que buscarle una salida”, se exaspera otro líder autonómico, que también se fijó en la cara del monarca. “Somos copartícipes de una crisis institucional”, remata.

Mientras tanto, el CGPJ se reúne este jueves en un pleno extraordinario para nombrar a los dos magistrados del Constitucional que le corresponden tras la reforma legal aprobada por el Gobierno hace unos meses, aunque no se espera que del encuentro salga, de momento, ningún nombre por impedimento del bloque conservador, informa El País.

De no salir del Poder Judicial los nombres de los dos magistrados, este órgano estaría incumpliendo los plazos legales previstos para su designación, ya que la fecha límite es el 13 de septiembre.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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