El debate entre Marine Le Pen y Emmanuel Macron: evitar tropiezos en la recta final

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Si el impacto en los votantes del debate entre las dos vueltas presidenciales es tradicionalmente limitado, Marine Le Pen buscará el miércoles por la noche evitar un naufragio similar al que vivió en 2017. Por su parte, Emmanuel Macron intentará sobre todo enviar señales a los votantes de Jean-Luc Mélenchon.

Estar a la altura. Desde su fallido debate entre las dos vueltas de las elecciones presidenciales de 2017, Marine Le Pen ha tenido una sola obsesión: no sufrir la misma humillación frente a Emmanuel Macron en 2022.

Ha hecho todo lo posible para que este imperdible encuentro, el cara a cara entre los dos finalistas en las elecciones presidenciales -con transmisión especial el miércoles 20 de abril desde las 14:00 (hora Bogotá- Quito- Lima) en France 24 en Español-, sea un éxito.

Llegada hace cinco años mal preparada y cansada al debate televisivo tras haber multiplicado los viajes, Marine Le Pen aprendió de sus errores. Ningún evento figura en la agenda de la candidata de Agrupación Nacional (RN) de este martes, quien indicó el lunes que pretende prepararse en su casa, en su oficina, "en forma completamente normal", para este paso obligado por la elecciones presidenciales desde 1974.

Marine Le Pen, sin embargo, se ha rodeado de sus seguidores para prepararse para el debate: según 'Politico', están presentes junto a su jefe de campaña, Christophe Bay, su adjunto y ex mano derecha de Nicolas Dupont-Aignan, Jean-Philippe Tanguy; su director de gabinete, Renaud Labaye, así como Jordan Bardella, Sébastien Chenu y su asesor especial, Philippe Olivier.

La candidata también dice que está "extremadamente serena" con su programa. A diferencia de 2017, cuando había decidido entre las dos rondas no salir de la zona euro, Marine Le Pen esta vez evitó un cambio de rumbo de última hora y debería atacar de frente a Emmanuel Macron sobre la cuestión del poder adquisitivo, un tema que destacó a lo largo de la campaña.

Un ejercicio incómodo para el presidente saliente

El tema es diferente para Emmanuel Macron. Esta vez tendrá que defender los resultados de su mandato de cinco años contra los ataques de su rival, que denuncia "una forma de profundo desprecio por los franceses" por parte del jefe de Estado.

Ser el presidente saliente no siempre es cómodo en este tipo de ejercicio. En 1981, François Mitterrand describió a Valéry Giscard d'Estaing, entonces en el Elíseo, como "un hombre pasivo". Más recientemente, en 2012, la famosa anáfora de François Hollande, "Yo, presidente", le había permitido subrayar los muchos fracasos del presidente saliente en ese entonces, Nicolas Sarkozy.

Si parece querer restarle importancia al evento, el jefe de Estado continúa, el martes, preparando cuidadosamente un debate que dice tomar "muy en serio", declaró el viernes en France Info.

Para ayudarse, Emmanuel Macron se rodea, según 'Le Parisien', del secretario general del Elíseo, Alexis Kohler, el ministro de Agricultura, Julien Denormandie, el ministro de Ultramar, Sébastien Lecornu, su asesor en comunicación, Clément Léonarduzzi, y su consejero de discurso, Jonathan Guémas.

Emmanuel Macron deberá aprovechar todo lo que le permita fortalecer su talla presidencial frente a Marine Le Pen. Por lo tanto, no debe dudar en resaltar el papel que intentó jugar en la crisis de Ucrania, al tiempo que recordó los vínculos entre la candidata de extrema derecha y la Rusia de Vladimir Putin.

Convencer a los votantes de Jean-Luc Mélenchon

Emmanuel Macron también tendrá que usar este debate para convencer a un electorado de izquierda que aún no está seguro de hacer el esfuerzo de votar por él en contra de Marine Le Pen. Si bien Jean-Luc Mélenchon obtuvo casi el 22% de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, la mayoría de sus más fieles seguidores colocaron el voto en blanco o nulo en lo más alto (37,65%) de la consulta sobre la segunda vuelta liderada por Francia Insoumisa la semana pasada, por delante del voto de Macron (33,4%) y la abstención (29%) -no se propuso el voto para Le Pen-.

Los dos candidatos se han enfrentado hasta ahora desde la distancia. Emmanuel Macron se negó a participar en debates antes de la primera vuelta. La RN lo acusó de "huir" de la discusión. El jefe de Estado respondió que ninguno de sus antecesores en el cargo había participado en el ejercicio.

La última encuesta de Ipsos-Sopra Steria da un 56% de intención de voto a favor de Emmanuel Macron frente a un 44% de Marine Le Pen, ¿podrá su enfrentamiento televisivo reversar esta proyección?

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